Sudáfrica moneda

Internet del Dinero

2020.10.01 20:53 polosv Internet del Dinero

Internet del dinero
Josué Aquino – AB15002
El dinero, en sí mismo, no tiene valor real; puede ser una concha, una moneda de metal o un trozo de papel. Su valor es simbólico; transmite la importancia que la gente le da. El dinero deriva su valor en virtud de sus funciones: como medio de cambio, unidad de medida y depósito de riqueza.
El dinero permite que las personas intercambien bienes y servicios de manera indirecta, ayuda a comunicar el precio de los bienes (los precios escritos en dólares y centavos corresponden a una cantidad numérica en su posesión, es decir, en su bolsillo, bolso o billetera) y les brinda a las personas un forma de almacenar su riqueza a largo plazo.
El dinero es valioso simplemente porque todos saben que será aceptado como forma de pago. Sin embargo, a lo largo de la historia, tanto el uso como la forma del dinero han evolucionado.
Si bien la mayoría de las veces, los términos "dinero" y "moneda" se usan indistintamente, hay varias teorías que sugieren que estos términos no son idénticos. Según algunas teorías, el dinero es inherentemente un concepto intangible, mientras que la moneda es la manifestación física (tangible) del concepto intangible de dinero.
Por extensión, según esta teoría, el dinero no se puede tocar ni oler. La forma básica de dinero son los números; hoy en día, la forma básica de moneda son los billetes de papel, las monedas o las tarjetas de plástico (por ejemplo, tarjetas de crédito o débito). Si bien esta distinción entre dinero y moneda es importante en algunos contextos, para propósitos de este ensayo los terminos se utilizarán sin distinción.
El dinero, de alguna manera, ha sido parte de la historia de la humanidad durante al menos los últimos 3000 años. Antes de ese momento, los historiadores generalmente están de acuerdo en que probablemente se utilizó un sistema de trueque.
El trueque es un comercio directo de bienes y servicios; por ejemplo, un agricultor puede cambiar una fanega de trigo por un par de zapatos de un zapatero. Sin embargo, estos arreglos llevan tiempo. Si está intercambiando un hacha como parte de un acuerdo en el que se supone que la otra parte debe matar a un mamut lanudo, debe encontrar a alguien que piense que un hacha es un comercio justo por tener que enfrentarse a los colmillos de 12 pies de un mamut. Si esto no funciona, tendrá que modificar el trato hasta que alguien esté de acuerdo con los términos.
Lentamente, se desarrolló a lo largo de los siglos un tipo de moneda, que involucra artículos de fácil comercio como pieles de animales, sal y armas. Estos bienes comercializados sirvieron como medio de intercambio (aunque el valor de cada uno de estos artículos todavía era negociable en muchos casos). Este sistema de comercio se extendió por todo el mundo y todavía sobrevive hoy en algunas partes del mundo.
Uno de los mayores logros de la introducción del dinero fue el aumento de la velocidad a la que se podían realizar negocios, ya fuera matanza de mamuts o construcción de monumentos.
Alrededor del 700 a. C., los chinos pasaron de las monedas al papel moneda. Algunas partes de Europa todavía usaban monedas de metal como su única forma de moneda hasta el siglo XVI. Esto fue ayudado por sus esfuerzos coloniales; la adquisición de nuevos territorios a través de la conquista europea les proporcionó nuevas fuentes de metales preciosos y les permitió seguir acuñando una mayor cantidad de monedas.
Sin embargo, los bancos finalmente comenzaron a usar billetes de papel al rededor del siglo 16 para que los depositantes y prestatarios los llevaran en lugar de monedas de metal. Estos billetes pueden llevarse al banco en cualquier momento y cambiarse por su valor nominal en monedas de metal, generalmente plata u oro. El primer papel moneda emitido por gobiernos europeos fue en realidad emitido por gobiernos coloniales en América del Norte. Debido a que los envíos entre Europa y las colonias de América del Norte tomaban tanto tiempo, los colonos a menudo se quedaban sin efectivo a medida que se expandían las operaciones. En lugar de volver a un sistema de trueque, los gobiernos coloniales emitieron pagarés que se negociaban como moneda. La primera instancia fue en Canadá (entonces colonia francesa). En 1685, los soldados recibieron naipes denominados y firmados por el gobernador para usarlos como efectivo en lugar de monedas de Francia.
La competencia entre países a menudo conducía a guerras de divisas, en las que los países competidores intentaban cambiar el valor de la moneda de la competencia elevándola y encareciendo demasiado los bienes del enemigo, reduciéndola y reduciendo el poder adquisitivo del enemigo (y la capacidad de pago). para una guerra), o eliminando la moneda por completo.
Pagos móviles
El siglo XXI ha dado lugar a dos formas novedosas de moneda: los pagos móviles y la moneda virtual. Los pagos móviles son dinero que se paga por un producto o servicio a través de un dispositivo electrónico portátil, como un teléfono celular, un teléfono inteligente o una tableta. La tecnología de pago móvil también se puede utilizar para enviar dinero a amigos o familiares. Cada vez más, servicios como Apple Pay y Google Pay están compitiendo para que los minoristas acepten sus plataformas para pagos en el punto de venta.
Moneda virtual
Como todos saben, Bitcoin es muy popular hoy en día, pero este no era el caso en el pasado. Su inicio se remonta a 2008. El dominio Bitcoin.org fue registrado ese año por un precursor anónimo. Así empezó todo y pasado un tiempo la entidad conocida como Satoshi Nakamoto hizo historia.
Más tarde ese mismo año, el 31 de octubre se publicó el libro blanco de Bitcoin llamado “Bitcoin-A peer-to-peer electronic cash system”. En noviembre, el documento se distribuyó a través de una lista de correo. El año que viene, el 3 de enero, Nakamoto, crea el bloque fundador de la cadena de bloques de Bitcoin llamado Genesis Block.
El Genesis Block viene con 50 BTC que no se pueden gastar y generó la creación de otros bloques. Se tarda un promedio de 10 minutos en crear nuevos bloques. Sin embargo, se necesitaron 6 días para agregar el siguiente bloque a la cadena de bloques. Varias teorías explican por qué fue así. El más interesante afirma que Satoshi esperó 6 días para imitar el Génesis en la Biblia.
La primera transacción de Bitcoin se realizó el 22 de mayo de 2010. Laszlo Hanyecz, uno de los contribuyentes al proyecto, compró 2 pizzas de Papa John's por 10,000 BTC. Esta transacción fue el hito del fenómeno Bitcoin que conocemos hoy.
¿Cómo funciona una transacción en la red BTC?
Supongamos que una persona A le quiere enviar bitcoins a una persona B. Por lo general, una transacción en la red BTC consiste de tres elementos: Una entrada, una cantidad y una salida. Por entrada se entiende el registro de la dirección BTC de la cual la persona A le mandará dinero a la persona B, tenemos también la cantidad de BTC que la persona A le quiere mandar a la persona B y finalmente la salida, es decir, la llave pública de la persona B, conocida comúnmente como “dirección bictoin”.
El envío de BTC requiere tener acceso a las claves públicas y privadas asociadas con esa cantidad de bitcoin. Cuando se habla de alguien que tiene bitcoins, lo que realmente se quiere decir es que esa persona tiene acceso a un par de claves compuesto por:
Las claves públicas, también llamadas direcciones de bitcoin, son secuencias aleatorias de letras y números que funcionan de manera similar a una dirección de correo electrónico o al nombre de usuario de un sitio de redes sociales. Son públicos, por lo que está seguro de compartirlos con otros. De hecho, se debe dar la dirección de Bitcoin a otras personas cuando se quiera recibir BTC. La clave privada es otra secuencia de letras y números. Sin embargo, las claves privadas, como las contraseñas de correo electrónico u otras cuentas, deben mantenerse en secreto.
Todas las transacciones de Bitcoin deben ser verificadas por mineros en la cadena de bloques. Los mineros no extraen transacciones; extraen bloques que son colecciones de transacciones. A veces, la transacción se deja fuera del bloque actual y se pone en espera hasta que se ensambla la siguiente. El protocolo Bitcoin ajusta dinámicamente los requisitos para que cada bloque tarde aproximadamente 10 minutos en extraerse. Otra razón para los tiempos de confirmación prolongados es que los bloques están limitados a 1 MB por el protocolo Bitcoin actual. Este límite arbitrario puede incrementarse pero por el momento limita la cantidad de transacciones que pueden ingresar a un bloque, lo que ralentiza efectivamente los tiempos de confirmación y, por extensión, toda la red Bitcoin.
La principal ventaja de usar Bitcoin es que es tanto dinero digital como red de pago. El block chain de Bitcoin no puede funcionar sin BTC y viceversa. Tal sistema puede operar sin intermediarios, funcionarios gubernamentales, economistas monetarios y otros intermediarios o reguladores. Básicamente, Bitcoin es la primera implementación exitosa de efectivo global peer-to-peer que permite a todos almacenar e intercambiar valor con otros, sin importar quién o dónde se encuentren.
Sin embargo, Bitcoin tiene supervisión regulatoria y la conveniencia de los instrumentos financieros tradicionales. El precio de Bitcoin es bastante volátil y es poco probable que cambie en el corto plazo. Además, la red aún se está desarrollando y no coincide con la eficiencia y facilidad de uso que ofrecen los bancos y los servicios financieros relacionados.
La banca y el acceso a ella
Por siglos, la banca ha servido como una herramienta económica poderosa para poder avanzar como sociedad, la cual servia y sirve para proveer servicios financieros. La herramienta que sirvió historicamente como avance de la sociedad se puede percibir como cada vez menos útil, con el avance de tecnologías y al mismo tiempo con el cambio de perspectiva por los dueños y líderes a nivel mundial.
Según la Reserva Federal de los Estados Unidos, la mayoría de personas con las que no cuentan con servicios bancarios son más fácilmente encontrados en los grupos de menor ingresos, menor educación o que son de un grupo racial o étnico minoritario. En países como Camerún, para abrir una cuenta bancaria son requeridos más de 700 dólares, una cifra mucho mayor al PIB per cápita de ese país. En contraste, en paises como Sudáfrica o Suazilandia no tienen montos mínimos para abrir una cuenta.
La tecnología de la información cambia rápidamente día a día. Ha llevado al desarrollo de servicios más flexibles para el cliente. El rápido crecimiento de usuarios y la cobertura más amplia de las redes de telefonía móvil han convertido a este canal en una plataforma importante para extender los servicios bancarios a los clientes. Con el rápido crecimiento en el número de suscriptores de teléfonos móviles, los bancos han estado explorando la viabilidad de utilizar teléfonos móviles como un canal alternativo de prestación de servicios bancarios.
El surgimiento de nuevas tecnologías, además del alza de monedas como Bitcoin, dan lugar a un mayor acceso a servicios financieros por parte de sectores que han sido vistos de menos históricamente. Para crear una billetera (wallet) Bitcoin, no tiene coste alguno y la minería hace posible el aprovechamiento de los recursos tecnológicos con el cual alguna persona pueda contar, aunque posiblemente con el auge de la minería no se llege a generar mucho.
Privacidad en la red BTC
“¿Qué pasaría si cada vez que gasta o recibe efectivo, todos los detalles de la transacción se publican en su cuenta de Twitter o Facebook para que todos sus amigos los vean? Probablemente ya no desee utilizar efectivo.”
Bitcoin no es completamente anónimo ni completamente transparente. El enigma de la privacidad de Bitcoin existe en un área gris donde el desenmascaramiento de la actividad financiera de un usuario depende en última instancia de las capacidades de la persona que quiera obtener dicha información y la sofisticación del usuario y su elección de herramientas. No existe una solución de privacidad perfecta para ninguna actividad en Internet y, en muchos casos, las opciones conscientes de la privacidad conllevan compensaciones tanto en el costo como en la facilidad de uso cuando no existe una solución única para todos. Además, la privacidad nunca es algo estático, sino que evoluciona continuamente y en respuesta a la batalla entre quienes crean herramientas para proteger la privacidad y quienes crean herramientas para destruirla.
El protocolo de Bitcoin en sí mismo evoluciona con el tiempo, lo que puede provocar cambios drásticos en sus propiedades de privacidad. Los cambios en el protocolo central rara vez son opciones simples entre la privacidad y la transparencia por sí solas, pero a menudo vienen acompañadas de cambios en la seguridad, escalabilidad y compatibilidad con versiones anteriores del software. Históricamente, la tendencia y el espíritu dentro de la comunidad de Bitcoin siempre ha favorecido la privacidad sobre la transparencia, pero de manera más conservadora en comparación con otras criptomonedas donde la privacidad es el enfoque principal.
Como resultado, los activistas o periodistas que están considerando usar bitcoin para escapar de las miradas indiscretas de un gobierno autoritario o una corporación deben comprender qué tipo de rastros dejan cuando lo usan y si la naturaleza de privacidad de bitcoin es suficiente para su necesidades. Sin embargo, lograr esta comprensión requiere cierto esfuerzo.
Conclusiones
En el avance de la sociedad se puede observar también el avance de los mecanismos para poder mantener un control de los recursos, ya sea en forma de un cambio directo (trueque) o con la entrada de dinero que puede representar cantidades de algún recurso necesario. El dinero no es nada más que números, es una abstracción y es como un juego de confianza a gran escala. Hoy en día sigue avanzando gracias a la contribución de criptomonedas y de un mayor acceso a servicios financieros por parte de personas que antes se les negaba dicho acceso, o más bien, no entraban en los requisitos. Bitcoin ha llegado a romper el esquema antiguo de banca y a revolucionar la forma como hacemos negocios.
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2020.09.28 14:53 guillepaez Resumen Semanal de Noticias V

Buenas, cómo andan? Que semanita que tuvimos eh. Acá les dejo el resumen correspondiente.
Muchas gracias a todos los que nos alientan a seguir adelante, a los que nos ofrecen una mano para poder mejorar, los que nos comentan y nos dan consejos y a todos los que nos han donado un cafecito. Les comentamos que habilitamos el discord del canal por si quieren mandarnos noticias, sugerencias o lo que sea.
TL;DR: Acá está el video en youtube
Esta semana estaba siendo muy tranquila, lo cual me alegraba ya que el resumen apunta a esas noticias que sólo podríamos esperar que pasen en Argentina y que tristemente naturalizamos, por eso no incluimos aquellas como la operación del ex presidente o similares. Sin embargo, cerrando la semana estalló todo, y no, no vamos a hablar sólo del diputado que asumió con denuncias de abusos sexuales.
El DOMINGO sólo nos ofreció una noticia acorde al resumen pero que compensa la ausencia de las demás. En los terrenos ocupados ilegalmente en Guernica se organizó el Festival Musical Tierra para Vivir, en contra al desalojo que se debería haber realizado esta semana.
El LUNES ya fue un poco más entretenido
Llega el MARTES, día de la zaraza, aunque increíblemente eso no sería la noticia más escandalosa de la semana:
Pasamos al MIÉRCOLES:
Llega el JUEVES y vienen las noticias fuertes:
Luego de la locura llega el VIERNES:
Generalmente no incluímos noticias de los SÁBADOS, ya que es el día que escribimos el guión y editamos. Sin embargo hoy, durante la edición, tuvimos que hacer una excepción por la novedad del día, aunque El Presto había dado la primicia en su resumen de los jueves. La fiscal que lleva la causa de espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri solicitó que se hicieran públicos ciertos documentos, los cuales contenían nombres de ex espías y agentes aún en servicio. Estas filtraciones no sólo ponen en riesgo la vida de los espías sino que también atentan contra los intereses de la nación. #GobiernoDeCientíficos
La intensidad de Argentina es tal, que no sólo esta es la segunda edición que tenemos que hacer al video finalizado de esta semana, sino que podríamos decir que este resumen, quedó viejo antes de publicarse. Hace tan sólo unos minutos les comentaba que la corte suprema había ratificado la condena a los funcionarios implicados en la tragedia de once. Al ser un resumen no habíamos incluído que no se había pronunciado sobre Julio de Vido ni Ricardo Jaime. Pues bien, a tan sólo una semana de preguntarnos cuándo obtendría libertad alguno de ellos tenemos que anunciarles que a Ricardo Jaime se le ha concedido la prisión domiciliaria. Perdón por la autoreferencia pero acá les dejamos nuestras sospechas de la semana pasada:
Terminamos con las estadísticas de COVID
Bueno, nuevamente nos despedimos, no sin antes agradecer nuevamente a todos los que nos dan una mano, la verdad que estamos muy contentos por la buena recepción que tiene el resumen. Recuerden que cualquier comentario o consejo es bienvenido. Si alguien quiere dejarnos una donación, puede hacerlo a través de cafecito. Gracias a todos!
Chao!
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2019.08.05 23:39 ariancoin Estándares regulatorios de criptomonedas

Debido a que no existe un consenso global sobre la regulación de las criptomonedas, la creación de una legislación única en la que todos los países se puedan basar para definir las propias ha sido el deseo generalizado de muchos países, algo que ha quedado evidenciado en las reuniones llevadas a cabo recientemente de grupos como el G20 o el G7, donde sus miembros han debatido acerca de la importancia de crear regulaciones comunes para que de esta manera su lucha contra el fraude, lavado de dinero y demás actividades delictivas relacionadas con las monedas digitales fuese más efectiva.
En respuesta a estas inquietudes, la Acción Financiera Internacional, mejor conocida como GAFI, organización internacional cuyo objetivo es fijar y promover medidas tanto legales como regulatorias para combatir el lavado de activos, financiamiento del terrorismo y otras amenazas al sistema financiero mundial, ha publicado un documento para aclarar cómo sus países miembros deberán aplicar una normativa de supervisión del sector de criptomonedas. En el mencionado documento se redactan las normas que pueden llevar a los países a establecer protocolos de control sobre las casas de cambio, siendo este un preámbulo para las modificaciones que se avecinan.
El objetivo de estas instrucciones es lograr que las empresas que trabajen con criptomonedas y tokens funcionen bajo una normativa que esté al mismo nivel que el de las entidades bancarias, sin embargo, para algunos representantes de la industria estas nuevas normas no serán fáciles de aplicar y podrían impactar negativamente a las empresas que lo realicen.
Al respecto, son muchos los avances que ya se están dando en algunos países donde las regulaciones tributarias ya permiten que se reporte el capital que se posee en criptomonedas, como es el caso de Brasil y Japón, en donde las ganancias con criptomonedas se clasifican como “ingresos diversos” y están gravadas con un impuesto que va desde un 15% hasta un 55%, dependiendo del volumen, o Sudáfrica, donde se gravan con impuesto sobre ganancias del 18% a las ganancias de capital, y con un impuesto que oscila entre el 18 y el 45% como impuesto sobre la renta normal.
Estos son sólo algunos ejemplos de como los países han ido adaptando sus sistemas tributarios a las nuevas alternativas económicas basadas en tecnologías como Blockchain y las criptomonedas.
En lo que todos los involucrados coinciden, sean desarrolladores, comerciantes, empresas inversionistas o exchanges, e incluso los gobiernos, es que urge la necesidad de determinar parámetros para que esta imparable industria pueda ser regulada de manera que no se afecte su mayor característica y ventaja, la descentralización.
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2019.02.21 04:35 TegoCryptoman Arion - La leyenda de Soterios

Arion - La leyenda de Soterios
English Version ^_^

Soterios

Soterios
Nombre: Soterios
Tipo: Cyborg
Especialidad: Sistema Financiero
Eslogan:

Guardián: Zantek
Tipo: Mecanoide
Especialidad: Algoritmo Secuencial
Eslogan:

Planeta: eISO375
Nave: Nabucodonosor

Es un Cyborg proveniente del planeta eISO375, capaz de mejorar el sistema financiero junto a su guardián, Zantek, un mecanoide especializado en el fundamento algorítmico secuencial del sistema criptográfico de Arion (blockchain), basado en su código x11 PoW/MN. Juntos deciden emprender un viaje, creyendo en antiguas profecías de su planeta, en el que ellos podrían ser capaces de liberar a una civilización de un caos económico, en un planeta recóndito interestelar por la vía láctea en su nave, Nabucodonosor.

Historia

En la línea de tiempo original, Soterios junto con Zantek y apoyado por su comunidad, en busca de expandir el beneficio que ofrece la moneda Arion para una mejor asistencia transaccional de uso cotidiano a través del sistema criptográfico, inician un viaje por toda la galaxia y se topa con planeta azul, mejor conocido como La Tierra. Una vez ya asentados en el nuevo entorno, logran comprender el déficit en el que se encuentra la civilización y de esta forma decide asaltar el sistema financiero tradicional para gestionar las potencialidades de la moneda Arion existente en su planeta eISO375, en La Tierra.

Tras una dura batalla de adaptación con la civilización en La Tierra, Soterios y Zantek logran conseguir que Arion se filtre como la nueva moneda digital de uso estándar en todos los continentes, y de esta forma, los países que componen estos territorios puedan recuperarse financieramente por medio de la adecuación digital de Arion.

Al paso del tiempo, Soterios les encarga a sus descendientes la tarea de sellar el antiguo sistema financiero centralizado manipulado por las entidades bancarias bajo el dinero fiduciario, que a su vez estaban siendo protegidas por los gobiernos de turno; de esta manera así, se frecuentan las crisis económicas en cada una de las naciones y, optar por una nueva modalidad financiera descentralizada que vaya en función de las directrices de la comunidad bajo el consenso pleno.

En medio de todo el buen auge que tiene Arion como moneda de curso cotidiano en La Tierra, Soterios le encarga bajo un espléndido atardecer en el Puerto Elizabeth, Sudáfrica, una misión especial a su fiel compañero, Tego, con la finalidad de asentar nuevos cimientos estratégicos, y en esta primera instancia le indica que debe evangelizar específicamente en América del Sur, Venezuela.

Tego
Nombre: Tego
Tipo: Humano
Especialidad: Chamán
Eslogan:

Planeta: La Tierra

Soterios antes de la caída del atardecer cierra el pacto junto a Tego bajo juramento, citando las siguientes palabras del famoso investigador de la descentralización, Edward D. Morrison:

“Si de verdad existe el mal en este mundo, éste reside en el mismo corazón del hombre.”
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2018.08.28 17:09 justablondeguy En la "mira" de los inversores, la Argentina es menos atractiva que todos los países africanos excepto Zambia

Ver artículo original en iprofesional.com

Las calificadoras de riesgo ponderan la deuda de la Argentina por detrás de todos los países africanos, salvo Zambia, evidenciando la percepción negativa de los inversores sobre el gobierno de Mauricio Macri.
"Respecto a la exposición del soberano al endurecimiento de las condiciones de financiamiento interno, las primas de riesgo de la Argentina han aumentado más (400 puntos básicos) que cualquier otro país, excepto Zambia", señala el informe de Moody's.
Pero, resalta el reporte, "el tenor de deuda a largo plazo promedio del gobierno (9,7 años) proporciona una reserva sustancial contra los mayores costos de financiamiento".
En el ranking que mide la percepción negativa de los inversores en los últimos tres meses, la Argentina queda detrás de todos los países de África, salvo Zambia. Esto se explica por el castigo a sus títulos de deuda y la disparada del riesgo país, a pesar de que la Argentina fue reclasificada hace dos meses como mercado emergente.
Pero el equipo económico de Macri no sólo deberá preocuparse por estar en el fondo de la tabla de la percepción de los inversores. En la lista que mide el tamaño y la composición de la balanza de pagos y el ratio de reservas del Banco Central, la Argentina en la lista de países con posición más frágil con respecto a la apreciación del dólar además de Turquía. Esa lista de naciones son Ghana, Mongolia, Pakistán, Sri Lanka y Zambia.
"La Argentina, por ejemplo, tiene un déficit de cuenta corriente del 5,3% del PIB y el peso es la moneda emergente con peor desempeño dentro de las economías emergentes este año, con una caída de hasta 39%. En tanto, el déficit de Sudáfrica es del 3,7 del PBI y el rand también se ha enfrentado a la presión vendedora", remarcó Moody's.
En este sentido, subrayaron que "la baja cobertura de reservas para hacer pagos de deuda venideros, como se refleja en un Indicador de Vulnerabilidad Externa (EVI) y una alta proporción de la deuda pública en moneda extranjera, en casi el 70% del total, son signos adicionales de la vulnerabilidad Argentina".
Gustavo Neffa, socio de Research for Traders, aseguró que "hay una falta de confianza generalizada hacia la Argentina". Según el experto, "los inversores dudan de la estabilidad política del país, no ven que el tipo de cambio haya encontrado un punto de equilibrio y hay desconfianza en la macro en general".
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2016.08.24 09:12 curromucho Sociólogo alemán explica cómo la concentración de la riqueza minó la democracia y el Estado de Bienestar

http://ciperchile.cl/2016/08/23/sociologo-aleman-explica-como-la-concentracion-de-la-riqueza-mino-la-democracia-y-el-estado-de-bienesta
Europa sintetiza hoy muchas de las esperanzas, tragedias y contradicciones del mundo moderno. Basta mirar sus fronteras donde millones de familias sirias, afganas, iraquíes y libias esperan en campos de refugiados o mueren en el Mediterráneo intentando entrar a la que consideran la tierra de la seguridad. Los europeos han cerrado la frontera. Se sienten inseguros de su propio futuro y eso reduce la empatía y enfría el corazón. Hace casi dos meses los británicos decidieron abandonar la Unión Europea (el famoso Brexit) con el voto de 17 millones entre los que había desde nacionalistas xenófobos a simples trabajadores (usuales adherentes de la izquierda) hastiados del triunfo del mundo financiero y la decadencia industrial. Muchos creen que si se repitiera esa votación en cualquier país de Europa, los resultados no serían distintos pues en gran parte de ese continente las clases medias y populares se sienten acorraladas entre una elite cada vez más rica y las masas de inmigrantes cuyos países han sido destruidos.
La riqueza tienen un gran peso en esta tragedia, subraya el sociólogo alemán Wolfgang Streeck, director hasta el año pasado del prestigioso Instituto Max Planck para los Estudios de la Sociedad: “Los oligarcas de esos países que han sido devastados viven hace tiempo en Londres o en Nueva York. Y obviamente tienen buenas amistades con aquellos que invaden sus países y destruyen sus estados y sociedades”, dijo Streeck en un cuestionario que respondió para CIPER.
Son las clases medias y los pobres los que se ahogan en el Mediterráneo, o resisten con sus hijos atrapados en ciudades como Aleppo.
Debajo de conflictos que desde Chile tendemos a ver sólo como problemas de nacionalidades o religión, rezuma el viejo tema que, según Streeck, sigue siendo central para entender el mundo moderno: la acumulación de la riqueza.
La miseria que hay en zonas de América Latina, África o el Medio Oriente no puede ser curada a través de la emigración hacia Europa 
¿Qué puede hacer Europa con esos millones de desplazados que no son muy distintos a usted que lee o a mí que escribo? Sólo el año pasado Alemania recibió un millón de inmigrantes cuando Ángela Merkel decidió abrir la ruta a través de los Balcanes. Pero este año Merkel promovió un acuerdo europeo para que los cuatro millones que siguen esperando entrar sean llevados a campos de refugiados en Turquía, lo que fue denunciado por Médicos sin Fronteras como una política inhumana.
Otros países europeos han hecho cosas más controvertidas. El gobierno danés aprobó una ley para incautar a los refugiados bienes por más de US$1.500 y según informa CNN publicó anuncios en diarios de El Líbano, donde hay un millón de refugiados sirios, advirtiendo que no eran bienvenidos.
El caso danés es interesante, pues el ex candidato estadounidense, el demócrata Bernie Sanders, lo enarboló en su campaña como el modelo de organización social que debía seguir Estados Unidos. Sanders se hizo eco de las investigaciones del economista Miles Corak, quien en 2013 se preguntó si EE.UU., pese a que llevó la concentración de la riqueza a niveles inéditos en la historia de la humanidad (ver entrevista a Jeffrey Winters), seguía siendo la tierra de las oportunidades, el lugar en donde independiente de su origen social una persona podía prosperar trabajando duro. Corak mostró que el hijo del pobre estadounidense tiende a seguir siendo pobre y que el hijo del rico se mantiene en la riqueza (lo que no es muy distinto a Chile según los economistas Javier Núñez y Cristina Risco: con una probabilidad del 56% el hijo del rico seguirá perteneciendo al 10 % más rico de la población mientras que en Europa esa persistencia intergeneracional de la riqueza se reduce al 2%). Donald Trump
Donald Trump
Coincidiendo con las investigaciones de la OECD, Corak concluyó que para vivir el “sueño americano” de surgir a punta de esfuerzo había que irse a Dinamarca. Allí, donde los impuestos están entre los más altos del mundo, la equidad en la partida del hijo de un ingeniero y el de un taxista permite que el esfuerzo individual haga una diferencia.
Pero las familias que esperan con angustia en las fronteras de Europa una oportunidad para trabajar duro, enfrentan algo que el estudio de Corak no dice: el sueño danés es sólo para los daneses. O para los europeos y los ricos del mundo.
Hay una contradicción evidente en esto. El Estado de Bienestar está basado en el concepto de justicia social, que les reconoce a las personas derecho a cierto estándar de vida sólo por su condición de seres humanos. La fuerza moral de esta idea se cae a pedazos cuando es incapaz de proteger a niños, pues gran parte de esta discusión de la desigualdad se trata de eso: del destino de los niños ricos y pobres; del niño sirio Alan Kurdi muerto en una playa turca; del niño Omar Daqneesh rescatado de un bombardeo en Aleppo, cuyo rosto cubierto de sangre y polvo nos pregunta qué estamos haciendo; o de los cerca de 10 mil niños que han llegado a Europa solos, de los que no se sabe nada y que según la policía pueden haber caído en redes de abuso sexual.
Los estados de bienestar de Europa, cuyo discurso es proteger a las personas, ¿no pueden dar a la crisis de los refugiados una respuesta distinta a la de Donald Trump, quien prometió levantar un muro para defender a EE.UU. de la inmigración latinoamericana? ¿Cuál es la posición de la izquierda europea?, no la de Tony Blair, ex primer ministro del Reino Unido, quien se plegó irresponsablemente a la guerra contra Irak convocada por George Bush (como lo ha mostrado el informe Chilcot), sino de la izquierda que defiende la justicia social.
La pregunta hoy, incluso en países tradicionales de capitalismo democrático, es cuánto tiempo será posible aislar la economía de la intervención democrática sin tener que recurrir a métodos del estilo Pinochet 
Streeck, uno de los más respetados intelectuales de esa izquierda europea, no está por abrir las fronteras. Al menos mientras esa no sea una decisión democrática de los europeos. Y hoy claramente no lo es. Así lo explicó a CIPER:
-En el corto plazo la respuesta europea a la crisis debe ser ayudar a los sirios y a otras personas que están sufriendo, proveyendo infraestructura a los campos de refugiados en Turquía y Jordania y donde sea, incluyendo escuelas, hospitales y re-asentando a los más vulnerables en Europa occidental, por ejemplo, a las familias con niños pequeños o personas que tienen enfermedades. Pero la inmigración regular hacia los mercados de trabajo europeos debe ser examinada por separado, y debe ser regulada de manera que las condiciones de trabajo dignas y salarios dignos se puedan garantizar para todos, viejos y nuevos residentes, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos donde eso está garantizado para los primeros. Luego de eso necesitamos prepararnos para ayudar a los sirios, iraquíes y afganos y otros a reconstruir sus países una vez que la guerra termine y las fuerzas de ocupación se hayan ido.
Para subrayar la diferencia entre esta postura y la de Donald Trump, Streeck precisa que el rechazo a los inmigrantes que vocea el candidato estadounidense es, en realidad, engañoso. “Tengo la impresión de que la economía americana no podría existir sin inmigración de trabajadores de baja calificación provenientes de América Latina”, dijo a CIPER. Y agregó que si líderes como Trump demonizan a esos inmigrantes no es porque no los quieran, sino “porque eso les permite a las empresas contar con trabajadores incapaces de reclamar derechos sociales, usar los servicios sociales u organizarse en sindicatos”. Por ello, Streeck cree que si Trump gana las elecciones no hará nada en contra de la inmigración.
La situación en Europa –afirma Streeck- es distinta:
-Muchos países tienen salarios mínimos y extendidos estados de bienestar y no pueden, por muchos motivos, aceptar una doble situación del mercado de los trabajadores en la que los derechos sociales de los inmigrantes no sean reconocidos. Angela Merkel
Angela Merkel
Dado lo anterior, si Europa no limita el número de inmigrantes, pone una presión enorme sobre su Estado de Bienestar (que, como se verá luego, está ya malherido) y sobre las remuneraciones de sus clases medias y pobres. Son estos grupos los que se han comenzado a oponer a la inmigración. Su reacción, dice Streeck, “ha sido demonizada” por empleadores y dirigentes políticos, “como un nuevo despertar del nacionalismo”. Pero Streeck no ve en esa reacción nacionalismo, como tampoco ve humanitarismo en muchos empleadores y políticos que argumentan a favor de abrir las fronteras.
Para el sociólogo alemán muchos empresarios simplemente quieren que más inmigración “ayude a que los salarios bajen y así prevenir lo que llaman ‘cuellos de botella’ que es cuando la falta de mano de obra empuja las remuneraciones hacia arriba”.
Y sobre la decisión de Merkel de 2015 de abrir las fronteras, Streeck dice: “Dudo que sea beneficioso para Siria, África Occidental o Pakistán si nosotros descremamos sus economías y absorbemos a todos sus trabajadores capacitados, a sus científicos y emprendedores. Mi corazonada es que detrás de la política de refugiados alemana hay un vampirístico deseo de absorber los trabajadores calificados de los países que sufren todavía guerra y pobreza. Esto no puede ser en el interés de esos países”.
-Durante siglos Europa ha explotado los recursos de Asia, África y Latinoamérica. ¿No cabe esperar que Europa se haga cargo más activamente en los problemas de pobreza y de refugiados?
La miseria que hay en zonas de América Latina, África o el Medio Oriente no puede ser curada a través de la emigración hacia Europa. No soy filósofo así que no puedo decir si hay una obligación moral que constriña a los países occidentales a simplemente abrir sus fronteras. Como cientista y economista político puedo decir que, aunque uno puede razonablemente argumentar a favor de esa obligación, las mayorías políticas en Europa no la van a aceptar y se rebelarán, como ya lo están haciendo. Entonces, hay que encontrar otras maneras. Hay que destacar, por ejemplo, que los Estados Unidos, cuyas tropas están presentes en casi todos los lugares donde hay problemas, no han aceptado todavía a un solo refugiado de Siria. Ni siquiera dejan entrar a los intérpretes afganos que usaron para interrogar a los talibanes sospechosos, a pesar de que ellos son obviamente los primeros en ser asesinados cuando las tropas se vayan. Esos ciudadanos afganos ahora se presentan en las fronteras alemanas como refugiados. ¿Están obligados los europeos a dejarlos entrar? Tenga en cuenta también que Alemania y otros países europeos han fracasado hasta ahora en hacerles ver a sus aliados estadounidenses que sus intervenciones militares sin sentido son la mayor fuente de personas que abandonan sus países de origen en el Oriente Medio. Cuando haya paz ahí, habrá una inversión significativa, el comercio mejorará y esos países podrán empezar a desarrollarse de nuevo. MATANDO AL ESTADO DE BIENESTAR
Pese a sus contradicciones, Europa sigue siendo la inspiración de muchas de las reformas que algunos quisieran aplicar en Chile. Desde la educación finlandesa (pública, gratuita, sin selección de alumnos, ni competencia entre colegios y de alta calidad), hasta el sistema de salud inglés que garantiza atención sin costo a todos sus ciudadanos, o las ya citadas pensiones danesas. Muchas políticas europeas desafían las convicciones económicas que han gobernado Chile desde la dictadura. Las marchas estudiantiles de 2011 por la educación universitaria gratuita y las actuales manifestaciones en contra del sistema de AFP se alimentan de esa fuente.
Votar es muy importante. Pero debe tener consecuencias. Si un Estado no tiene otra opción que seguir las instrucciones de sus acreedores, no hace diferencia quién es elegido ni cómo 
Wolfgang Streeck cree que esas políticas son cada vez más difíciles de sostener y piensa que los chilenos debemos asumir que ya no podremos construir un Estado de Bienestar como el que disfrutaron los europeos en los último 50 años.
-Dado que el Estado de Bienestar está retrocediendo en el centro, ¿cómo podría emerger de nuevo en la periferia? -dijo Streeck a CIPER.
En un reciente artículo Streeck argumenta que parte de ese retroceso tiene que ver con cómo se construyó la Unión Europea (UE): “En vez de proteger a los ciudadanos del huracán que han provocado los mercados (especialmente en la crisis financiera de 2008), se transformó en un poderoso motor de liberalización al servicio de una profunda reestructuración de la vida social”. Y puntualiza que fueron los británicos los que durante el gobierno de la conservadora Margaret Thatcher “bloquearon el desarrollo de la UE como un estado supranacional de protección” y que en estos años padecieron lo que habían alimentado: su país se transformó en dos naciones, “una de ganadores que usan el mundo de la globalización como una extensión de su jardín, y la de los perdedores, expulsados del acceso a los bienes comunes”.
Lo mismo –dice Streeck- ha ocurrido en muchas partes de Europa, y en vez de estar los latinoamericanos avanzando hacia ese modelo, es Europa la que retrocede; son sus instituciones públicas las que se debilitan y se vuelven impotentes para regular los mercados y proteger a sus ciudadanos (“Hay sociedades capitalistas altamente desarrolladas que presentan similitudes preocupantes con los llamados países del Tercer Mundo”, dijo en una entrevista reciente). Bernie Sanders
Bernie Sanders
Europa, en la práctica, parece encaminarse hacia una democracia a la estadounidense, modelo que Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos sintetizó cuando en 2007 le preguntaron qué candidato presidencial apoyaba: “Tenemos la fortuna, gracias a la globalización, de que las decisiones políticas han sido largamente reemplazadas por las fuerzas del mercado global. Dejando el tema de la seguridad de lado, es difícil que algún candidato haga una diferencia. El mundo es gobernado por las fuerzas de mercado”.
Streeck afirma que los que se oponen a esa limitación de la soberanía nacional y buscan reponer el poder que alguna vez tuvo la democracia sobre los mercados –por ejemplo, el ex candidato presidencial Bernie Sanders, el movimiento “Podemos” en España, el laborismo de Jeremy Corbyn en Inglaterra, o Syriza en Grecia- “son combatidos con dientes y uñas. Los bancos centrales y las organizaciones internacionales como la Unión Europea están todavía pensando cómo suprimir o esterilizar estos movimientos”, dijo Streeck a CIPER.
En su último libro Comprando Tiempo: la crisis retrasada del capitalismo democrático (Verso, 2014), Streeck analiza cómo las democracias capitalistas europeas llegaron al punto en el que “la democracia representativa ya no representa nada” según afirma el sociólogo francés Christian Laval .
En esencia, Streeck sostiene que desde la Segunda Guerra Mundial hasta ahora las democracias europeas han enfrentado cuatro crisis importantes. De las tres primeras supieron salir manteniendo “la apariencia de que el capitalismo podía seguir proveyendo crecimiento material para todos”. De la última crisis (2008), Streeck no ve solución clara. De hecho, cree que la crisis sólo la ha pospuesto, y que las naciones desarrolladas están comprando tiempo. NO MAS SINDICATOS
La historia económica que reconstruye Streeck en su libro se enfoca en la tensión que existe entre trabajadores y capitalistas por la distribución de la riqueza. Y muestra como, década tras década, los que viven de su trabajo van perdiendo poder frente al 1% más rico. Más allá de lo discutible que pueden ser las interpretaciones que hace Streeck, su reconstrucción tiene la virtud de que vincula importantes fenómenos sociales (como reducciones tributarias, decadencia de los sindicatos y endeudamiento de las personas) que usualmente tienden a considerarse por separado.
Sostiene que tras la Segunda Guerra Mundial emergieron en Europa democracias que lograron establecer paz entre trabajadores y capitalistas a través de equilibrar los mercados con políticas de protección. Estos estados intervenían en la economía para generar crecimiento y corregir las consecuencias sociales de éste. Se financiaban principalmente con impuestos sobre los más ricos, lo que también tuvo el efecto de hacer que la desigualdad de ingresos no fuera tan alta.
Siguiendo la terminología del economista Joseph Schumpeter, Streeck denomina a este tipo de democracias Estado Recaudador (Tax State).
A fines de los ’60 el crecimiento económico de estos estados empezó a tambalear y la presión de trabajadores y sectores medios por más prosperidad -dice Streeck- amenazó a estas democracias con la primera gran crisis de legitimidad. Esa crisis logró ser aplazada de un modo inesperado: con inflación. “El truco fue posponer el emergente conflicto entre los recursos que recibía el capital y el trabajo introduciendo recursos adicionales, aunque estos existieran solo en el papel moneda y no en la realidad”, escribe Streeck en su libro.
La solución de hacer aparecer que la torta era más grande, a través de imprimir más billetes, duró poco tiempo pues las tasas de inflación se dispararon en todo el mundo: mientras el Reino Unido superaba el 20% anual a mediados de los ‘70, Estados Unidos se acercaba casi al 15% al comenzar la década de los 80. Dice Streeck que la reacción de los capitalistas fue entonces volcarse hacia el neoliberalismo; romper con el Estado de Bienestar que había permitido su crecimiento y la paz social hasta entonces y empujar organizadamente hacia la liberalización del capitalismo y la expansión de sus mercados en el ámbito local e internacional. Es entonces que el equilibrio entre las fuerzas del trabajo y el capital comenzó a inclinarse a favor de los segundos.
En el plano político este proyecto se hizo posible con el ascenso al poder de Ronald Reagan en Estados Unidos (1981-1989) y de Margaret Thatcher en el Reino Unido (1979-1990), ambos llevaron adelante un programa neoliberal caracterizado por la rebaja tributaria y la reducción de la intervención pública en la economía. Esa política fue exitosa en controlar la inflación, pero generó tasas crecientes de desempleo (en EE.UU. llegó al 20 % a comienzos de los ‘80) y volvió a encender la tensión entre trabajadores y capitalistas.
Streeck escribe que Reagan y Thatcher usaron entonces el poder del Estado para “disciplinar a las organizaciones de trabajadores”, las cuales hasta ese momento (siguiendo las ideas del economista John Maynard Keynes) se consideraban claves para redistribuir la riqueza, producir demanda agregada y crecimiento económico. Streeck menciona dos momentos cruciales. El primero es la huelga de los controladores aéreos estadounidenses de 1981. A las 48 horas de iniciada la huelga, Reagan despidió a todos los controladores y los reemplazó permanentemente. Joseph Mccartin, profesor de historia de la universidad de Georgetown, resalta que hasta esa huelga los sindicatos estadounidenses eran una fuerza política importante y que su rápida derrota mandó un potente mensaje a todo el país sobre la inseguridad de los trabajos y sobre el nulo rol que le asignaba a los sindicatos el emergente modelo neoliberal.
Creo que no hay correcciones de mercado posibles sin sindicatos, entendidos como organizaciones autónomas, capaces de negociar igual a igual con los empleadores en defensa de los intereses de sus miembros 
El segundo episodio es la huelga de los mineros del carbón en el Reino Unido. Se inició en 1984 cuando Thatcher anunció el despido de 20 mil trabajadores de las minas que manejaba el Estado y 120 mil mineros británicos paralizaron sus actividades. Lo que a Reagan le tomó menos de una semana a Thatcher le tomó un año. Finalmente no solo terminó despidiendo a más de 90 mil trabajadores y privatizando las minas que eran rentables, sino que fijó en el debate público una imagen de los sindicatos que sigue resonando hoy: los llamó el “enemigo interno”. En un discurso ante los miembros de su partido, Thatcher dijo: “Tuvimos que enfrentar a un enemigo externo en las Falklands”, pero en el caso del carbón “la lucha fue contra un enemigo interno mucho más difícil de vencer y más amenazante contra la libertad” (Ver “El enemigo interno” de Seulmas Milne).
Desde entonces la fuerza sindical comenzó a decaer en todo el mundo. Incluso fueron dejados de lado por la academia, como remarca Streeck en una entrevista de 2011. En la primera edición del manual de Economía Política de Smelser y Swedberg, dice Streeck: “No había una sola mención a los sindicatos en todo el libro… y es imposible entender el debilitamiento social de la economía de la post guerra sin tener en cuenta qué posibilidad hay de negociar colectivamente o de que las organizaciones sociales intervengan en los mercados de acuerdo a sus objetivos políticos”. (Para las siguientes ediciones de ese manual le pidieron a Streeck que escribiera de los sindicatos).
La desaparición de ese concepto tiene ejemplos recientes en Chile: hace menos de un mes el Tribunal Constitucional borró la palabra sindicato de la reforma laboral que, en los discursos, pretendía mejorar las condiciones de negociación de los trabajadores.
Para Streeck la eliminación de los sindicatos ha sido muy dañina para la democracia:
-Creo que no es posible hacer correcciones a los mercados sin sindicatos, entendidos como organizaciones autónomas, capaces de negociar de igual a igual con los empleadores en defensa de los intereses de sus miembros. La declinación de los sindicatos en las últimas dos o tres décadas ha implicado la declinación de la democracia-dijo a CIPER.
Streeck resaltó, además, otra correlación: “Hay que destacar que la declinación de los sindicatos ha ocurrido también de la mano de la declinación del crecimiento económico, lo opuesto de lo que los neoliberales habrían esperado”.
Las cifras del Banco Mundial le dan plausibilidad a su observación. Mientras en la década del 60 y 70 –cuando los sindicatos eran fuertes- la economía del mundo creció a un ritmo de 3%, desde 1980 hasta 2010 (periodo en que el neoliberalismo venció a los sindicatos) la economía creció 1,4% al año. ENDEUDAR AL ESTADO
Mientras el poder de las organizaciones laborales menguaba, otro fenómeno desbalanceó aún más el escenario a favor de los dueños del capital. El cientista político Jeffrey Winters lo analiza en detalle en su libro Oligarquía: es la aparición -a mediados de los ‘50- de una industria de la defensa de la riqueza, integrada por profesionales de clase media altamente preparados que diseñan estrategias jurídicas para que los más ricos logren pagar menos impuestos y argumentos políticos para que las medidas que los benefician parezcan beneficiosas para todos. Esa industria -dijo Winters a CIPER- empujó y justificó la expansión de los paraísos tributarios que han permitido que las elites de todo el mundo reduzcan al máximo su contribución a las sociedades en las que hacen sus negocios y prosperan. Jeffrey Winters (Fuente: www.jfcc.info)
Jeffrey Winters (Fuente: www.jfcc.info)
Para Streeck, la drástica reducción en la recaudación tributaria tuvo un efecto central en el “Estado Recaudador”. Debió comenzar a endeudarse con el sistema financiero internacional para seguir financiando su operación y la protección social (la cual se hizo más necesaria debido el aumento del desempleo). Las democracias capitalistas europeas pasaron así de ser Recaudadoras a Deudoras. Y a partir de ese momento, dice Streeck, dejaron de estar enfocadas en los intereses de sus ciudadanos para buscar satisfacer las necesidades de los inversionistas que les prestan y que hacen las inversiones que los estados ya no tienen dinero para hacer.
Esos inversionistas son esencialmente buscadores de utilidad, pero tienen un ojo puesto en el riesgo. Y el riesgo, cuando se financia la deuda de un país o se invierte en él, es la posibilidad de que por la vía de la democracia los gobiernos cambien las reglas y la tasa de utilidad se reduzca. Los estados se vuelven así -dice Streeck- custodios de reglas y condiciones que sean amistosas con los inversionistas. Los reclamos de las personas se vuelven populistas, poco serios, peligrosos.
Streeck menciona en su libro a Calpers y PIMCO, dos grandes fondos especializados en el mercado de los bonos públicos (es través de la emisión de bonos que los gobiernos recolectan un porcentaje del dinero que necesitan para financiarse). Los ministros de Hacienda se juntan con los gerentes de estos fondos para recibir “asesoraría sobre una correcta política fiscal” donde “lo correcto” es aquello que permite a estos fondos hacer inversiones de largo plazo. Para evitar que las democracias, a través de las burocracias estatales, tomen medidas que amenacen las rentas de esos fondos, Streeck dice que las políticas neoliberales crearon instituciones independientes (como los bancos centrales) inmunes a los resultados electorales, “transfiriendo las decisiones económicas a comités de expertos” y dando garantía a los dueños del capital de que la democracia “no intervendrá en la economía”. ENDEUDAR A LAS FAMILIAS
La solución del endeudamiento público volvió a posponer la crisis del sistema. Pero a mediados de los ‘90 las deudas públicas llegaron a tal nivel (especialmente en EE.UU.) que los inversores comenzaron a preocuparse de la real capacidad de los países de devolver los préstamos. La solución fue comenzar a desmantelar el Estado de Bienestar, lo que fue llevado adelante en Estados Unidos por el demócrata Bill Clinton y en el Reino Unido por el nuevo laborismo de Tony Blair. Así, dice Streeck, mientras la derecha recortó los impuestos, lo que recortaron los demócratas y la izquierda inglesa fueron los programas sociales.
Esos recortes en el Estado de Bienestar generaron un vacío de protección pública potencialmente explosivo. Dice Streeck que este vacío se resolvió otra vez recurriendo a la ilusión de riqueza: se facilitó el acceso al crédito a las familias.
Desde Ronald Reagan en adelante se había promovido en Estados Unidos y luego en Europa una creciente desregulación financiera, y eso hizo posible que en los ‘90 se masificara el endeudamiento de las personas. En el corto plazo, opina Streeck, esto permitió a las familias seguir obteniendo salud, educación y otros bienes públicos que estaban siendo recortados.
Es interesante destacar que el modelo de suplir con deuda lo que el Estado no provee es la esencia en Chile de políticas como el Crédito con Aval del Estado (CAE), mecanismo con el cual el Presidente Ricardo Lagos buscó que los más pobres pudieran estudiar en la universidad facilitándoles mecanismos para endeudarse con el sistema financiero. En parte por la mala calidad de la educación que se ofrecía, por las altas tasas de interés que cobraban los bancos y porque los trabajos para los estudiantes que se formaban no existían (ver entrevista a Ben Ross Schneider), esa estrategia terminó generando al primer gran cuestionamiento al modelo de desarrollo chileno desde el fin de la dictadura.
A nivel internacional el modelo del endeudamiento de las familias estalló en la crisis financiera de 2008, provocada porque los bancos hicieron grandes negocios ofreciendo créditos hipotecarios a personas que no podían pagar y luego se vendieron unos a otros esos grupos de deudores. Los estados debieron salir al rescate de sus sistemas financieros.
A partir de esta reconstrucción de la historia económica desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy, Streeck argumenta que tanto la inflación, como el endeudamiento público y el privado fueron métodos a los que se recurrió para generar la ilusión de que el sistema generaba crecimiento y prosperidad para todos, cuando en realidad los dueños del capital recibían una cantidad cada vez mayor de la riqueza que se producía.
Sobre esa base Streeck argumenta que no es el Estado de Bienestar el que ha quebrado a los países. La actual crisis de las finanzas públicas, afirma, “no es el resultado de un exceso de democracia redistributiva sino de una baja general en los niveles de tributación” y también “del endeudamiento en que incurrieron los estados para salvar al sistema financiero”. Fue el mercado operando sin regulaciones ni contrapesos políticos lo que trajo a Europa hasta este punto.
No solo el Estado de Bienestar ha sido horadado. Streeck cree que el capitalismo se ha puesto en una posición en que puede autodestruirse, pues ya no puede proveer crecimiento para todos y, a la vez, permitir la alta acumulación de los dueños del capital. En un artículo de 2014 (“¿Cómo terminará el capitalismo?”) afirma que “el avance capitalista ha destruido ya prácticamente todas las agencias que pudieran estabilizarlo a base de limitarlo”. Para Streeck este sistema es como un reactor nuclear que necesita refrigeración. Necesita fuerzas compensatorias que contengan la acumulación sin freno a través de controles y equilibrios sociales. Esas fuerzas ya no existen y “el capitalismo puede auto-debilitarse por un exceso de éxito”, dice.
En este escenario de completo dominio de los mercados, Streeck estima que se han incubado tres grandes problemas de largo plazo para los cuales no hay aún una solución clara: la reducción de las tasas de crecimiento que han venido cayendo desde los ‘80; el incremento de la concentración de la riqueza y un aumento de la deuda pública (en “¿Cómo terminará el capitalismo?” presenta gráficos que ilustran estas variaciones).
En su opinión, en el pasado las democracias sortearon las crisis de legitimidad y mantuvieron la paz entre trabajadores y capitalistas creando la ilusión de crecimiento a través de la inflación, del endeudamiento público y de los hogares. Hoy enfrentan un callejón que parece sin salida: no hay a quién mas endeudar. ¿Cómo generar crecimiento ilusorio o real que siga posponiendo el conflicto social?
Estados Unidos ni siquiera ha dado refugio a los intérpretes afganos que usaron para interrogar a los talibanes sospechosos, a pesar de que ellos son obviamente los primeros en ser asesinados cuando las tropas se vayan 
Wolfgang Streeck es pesimista. Cree que estos tres problemas se potencian entre ellos: “Cada vez hay más evidencia de que la desigualdad creciente puede ser una de las causas del declive del crecimiento” y que “el bajo crecimiento, a su vez, fortalece la desigualdad al intensificar el problema de la distribución”. Y argumenta que el endeudamiento con el que se buscó “compensar a los asalariados y a los consumidores por la creciente desigualdad provocada por el estancamiento de los salarios y los recortes de los servicios públicos”, ha llegado a un límite pues no logró reactivar el crecimiento. “¿Puede continuar indefinidamente lo que parece ser un círculo vicioso de tendencias dañinas? ¿Existen fuerzas contrarias que puedan romperlo y qué ocurrirá si estas no se materializan, tal como ha sucedido durante casi cuatro décadas?”, se pregunta en su artículo “¿Cómo terminará el Capitalismo?”.
Contra la idea extendida de que el capitalismo llega a puntos críticos y luego alcanza un nuevo equilibro, Streeck percibe un declive gradual, aplazado pero inexorable. Y si las tasas de crecimiento siguen cayendo en Europa y el sistema “no es capaz de producir ni siquiera una ilusión de crecimiento sostenible, llegará el momento en que el camino del capitalismo y la democracia se separen”. Esto es, que las democracias de estos países terminen siendo completamente neutralizadas para que los mercados puedan operar sin restricciones de derechos ni obligaciones con la sociedad.
Streeck dijo a CIPER:
-El capitalismo contemporáneo en los llamados países avanzados parece requerir de un Estado que discipline y por lo tanto que no se vuelva un Estado Social. Y los estados han entendido que ellos deben disciplinarse a sí mismos sino serán abandonados por el capital móvil. Esto es lo que está detrás del actual vaciamiento de las instituciones democráticas, incluso en los países tradicionales de “capitalismo democrático”. La pregunta hoy es cuánto tiempo será posible aislar la economía de la intervención democrática sin tener que recurrir a métodos del estilo Pinochet. CRECIMIENTO DE QUIÉN Wolfgang Streeck
Wolfgang Streeck
Sobre el futuro, en una entrevista reciente Streeck argumentó: “Mi hipótesis es que atravesaremos un largo periodo de transición, en el que no sabemos hacia dónde vamos. Es un mundo de incertidumbre, desorden, desorientación, en el que todo tipo de cosas pueden pasar en cualquier momento. Nadie sabe cómo salir del problema, solo vemos que crece”.
En esa incertidumbre, que eventualmente puede terminar en métodos estilo Pinochet, sugiere que es necesario fortalecer la democracia. Pero, ¿cuáles son las características que una democracia debe tener? La pregunta es interesante para un país como Chile que durante mucho tiempo ha asociado democracia con votar y que este año ha discutido sobre la estructura y los contenidos de una nueva Constitución.
-¿Tiene en mente un modelo de lo que la Constitución debe decir o representar para defender la democracia? Votar es muy importante. Pero debe tener consecuencias. Si un Estado no tiene otra opción que seguir las instrucciones de sus acreedores y la voluntad de los inversionistas extranjeros, no hace diferencia quién es elegido ni cómo. La democracia debe tener un efecto. Y cuando ese efecto es real y no una apariencia, involucra la soberanía, interna y también externa. Dada la magnitud de los problemas de hoy no pongo mucha fe en el tema constitucional. En cambio, lo que me parece esencial es movilizar a las personas y la libertad de movilizarse; también la libertad de prensa, incluyendo la existencia de una prensa independiente, alternativa en la prensa escrita y en los medios digitales. Y no menos importante libertad académica para enseñar e investigar. Estos son recursos para movilizar y contra movilizar mucho más importantes que, digamos, si hay una segunda cámara parlamentaria o no.
-En su libro usted destaca la necesidad de instituciones democráticas que limiten los mercados. Los economistas neoliberales argumentan que limitar los mercados implica limitar el crecimiento. Para mantener el sistema democrático, ¿cree que hay que aceptar que el crecimiento va a reducirse? La pregunta es siempre “crecimiento de qué” y “para quién”. El crecimiento en los países de la OECD ha estado declinando por varias décadas, mientras que las utilidades se han incrementado, especialmente en finanzas, con la consecuencia de un explosivo crecimiento en la desigualdad. El crecimiento económico no necesariamente significa que los beneficios escurran a toda la sociedad y sino escurre el crecimiento no es necesariamente algo deseable. El crecimiento puede caer de todos modos. Recuerde a los celebrados BRICS (Brasil, Rusia, India China y Sudáfrica) los cuales, con la excepción de China, son considerados hoy casos perdidos.
-En su reciente libro Desigualdad. ¿Qué podemos hacer?, el economista Anthony Atkinson afirma que reducir la desigualdad es un objetivo que los países deben perseguir aunque el costo sea reducir el crecimiento. Sostiene que “una torta mejor repartida” es preferible a una más grande distribuida con los niveles actuales de desigualdad. ¿Está de acuerdo? ¿Cree que renunciar a niveles de crecimiento es políticamente posible en países como Chile que aún no alcanzan el desarrollo? Estoy de acuerdo con Atkinson, especialmente porque un crecimiento inequitativo puede no ser sustentable social y políticamente. Pero, ¿se puede basar una política de equidad social a expensas de crecimiento o de la promesa de crecimiento? No sin gran apoyo “desde abajo”, y aún así esto puede ser difícil. Respecto de Chile yo no sé mucho de su situación. En otros países uno puede tener dudas si las clases medias realmente necesitan más autos alemanes, ropa interior francesa, series de televisión americanas o pilas de poleras baratas de Tailandia. Pero este es un punto discutible ya que la clase media casi siempre tendrá suficiente influencia política para conseguir por sí mismos lo que desean.
-En su libro El Estado emprendedor, Mariana Mazzucato argumenta que para que los países crezcan el Estado debe involucrarse en el desarrollo de las industrias nacionales para producir economías innovadoras. Aunque eso suena bien desde la macroeconomía, en términos de los equilibrios políticos el acuerdo Estado-Empresa puede ser una pesadilla para los ciudadanos. ¿Cómo evalúa usted las políticas industriales que consideran a los países como equipos productivos? Probablemente es cierto que las políticas industriales pueden desarrollar empresas y sectores, y contribuir a la prosperidad económica. Pero eso no es nada nuevo y la pregunta es por qué eso no ha detenido la marcha hacia el neoliberalismo. Sin tener en cuenta los intereses económicos y el poder, esos libros son fantasías tecnocráticas que hacen a las personas olvidar el mundo real. La idea de los países como equipos productivos es un lenguaje de propaganda para los consultores de negocios, ansiosos de disfrutar su momento de fama antes de que sean rápidamente olvidados. El capitalismo es sobre acumulación de capital, no entre los países, sino entre los capitalistas.
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2016.06.07 03:37 ShaunaDorothy Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético (Noviembre de 2015)

https://archive.is/QazK6
Espartaco No. 44 Noviembre de 2015
Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético
Por Joseph Seymour
A continuación publicamos, ligeramente editado, un documento de Joseph Seymour, miembro del Comité Central de la Spartacist League. El documento, fechado el 14 de marzo de 2009, fue una contribución a las discusiones y debates que precedieron a la XIII Conferencia Nacional de la Spartacist League/U.S., sección de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), ese mismo año y se publicó originalmente en Workers Vanguard No. 949 (1° de enero de 2010).
En el pleno de nuestro Comité Ejecutivo Internacional, celebrado a principios de 2008, hubo una discusión y, creo, diferencias incipientes en torno al contenido del término “muerte del comunismo”, lo cual es clave para entender las condiciones político-ideológicas del mundo postsoviético. En ese entonces, yo argumenté:
“Una cuestión importante al discutir el trabajo en Sudáfrica y México...es si estos países —se ha mencionado a China y Grecia— son una excepción a lo que hemos llamado el ‘retroceso en la conciencia’ y la ideología de la ‘muerte del comunismo’, y en qué sentido lo son. Pero el concepto de excepción implica una norma. Así que, ¿cuál es esa norma? La abrumadora mayoría de nuestra tendencia se ubica en los países capitalistas-imperialistas avanzados de Europa Occidental y Norteamérica... Es aquí donde todos los días, de manera generalizada, encontramos la ideología de la ‘muerte del comunismo’. Y creo que esto ha determinado un cierto entendimiento parcial y deformado de las delineaciones y divisiones políticas radicalmente modificadas en todo el mundo.
“Casi cada vez que usamos el término ‘muerte del comunismo’ lo vinculamos al triunfalismo burgués. No nos referimos al triunfalismo de la burguesía de la India, Egipto o Brasil. Nos referimos al triunfalismo de la burguesía imperialista occidental, principalmente la estadounidense. Pero el escepticismo respecto a la posibilidad de una sociedad comunista internacional futura —y esto es el núcleo de la ‘muerte del comunismo’— en los países del Tercer Mundo no puede identificarse con el triunfalismo y la dominación del imperialismo estadounidense. Más bien, nos encontramos con un ascenso, bastante significativo y con amplias bases de apoyo, de movimientos político-ideológicos que se presentan como oponentes del triunfalismo imperialista estadounidense. El ejemplo más obvio es, claro, el populismo nacionalista latinoamericano ejemplificado por Hugo Chávez. Pero también encontramos el mismo fenómeno en un sentido muy derechista, que es el ascenso del fundamentalismo islámico antioccidental en los países del Medio Oriente. Osama bin Laden, Hugo Chávez, Tony Blair, Bill Clinton: todos ellos representan la ‘muerte del comunismo’ de diversos modos y en diversos contextos nacionales”.
El núcleo de la “muerte del comunismo” es precisamente ése: un escepticismo respecto a la posibilidad de una civilización comunista global en el sentido marxista. Eso es un terreno común básico que comparten diversas tendencias políticas que a veces tienen actitudes fuertemente hostiles al imperialismo occidental, la democracia parlamentaria, la economía capitalista de mercado y otras cuestiones controvertidas (como la degradación ambiental), que separan a la izquierda de la derecha en el sentido convencional de estos términos.
Para asegurarme de que todos tenemos un entendimiento común de los términos, voy a reafirmar brevemente las principales características que tendría una sociedad plenamente comunista a escala global. La escasez económica ha sido superada, por lo que ha podido eliminarse el trabajo asalariado (“de cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades”). El trabajo enajenado ha sido remplazado por trabajo creativo, científico y cultural (Marx alguna vez usó la composición musical como ejemplo de esto). El estado se ha extinguido de manera que, en palabras de Engels, el gobierno sobre los hombres ha dado paso a la administración de las cosas. Las afiliaciones racial, nacional y étnica han desaparecido mediante una extensa procreación interétnica y la movilidad global (“el género humano es la Internacional”). La familia ha sido remplazada por instituciones colectivas para el trabajo doméstico, la crianza y la socialización de los niños.
La abrumadora mayoría de quienes se consideran izquierdistas y pasan de los 40 o 50 años, consideran que una sociedad futura como la que describí es utópica. La abrumadora mayoría de los izquierdistas más jóvenes, representados, por ejemplo, por el medio de los “foros sociales”, para todo propósito práctico desconocen el concepto marxista de la civilización comunista global y son indiferentes a él. Sus preocupaciones son defensivas y minimalistas: apoyar los derechos democráticos de los pueblos oprimidos (por ejemplo, los palestinos), detener el desmantelamiento del “estado del bienestar” en Europa Occidental o impedir que el medio ambiente se siga degradando (calentamiento global).
Voy a replantear mi argumento haciendo referencia a El estado y la revolución de Lenin. Cuando esta obra se publicó en 1918 y en las décadas subsecuentes, la principal diferencia entre los marxistas revolucionarios y las demás tendencias de izquierda tenía que ver con el tema que se discute en el capítulo I (“La sociedad de clases y el estado”). Ahí, Lenin afirma concisamente:
“La doctrina de Marx y Engels sobre la ineluctabilidad de la revolución violenta se refiere al estado burgués. Éste no puede ser sustituido por el estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la ‘extinción’, sino sólo, como regla general, mediante la revolución violenta” [énfasis en el original].
En el periodo postsoviético, la diferencia más fundamental entre nosotros y las demás tendencias de la izquierda tiene que ver con el tema que se discute en el capítulo V (“Las bases económicas de la extinción del estado”) y que se explica concisamente en el siguiente pasaje:
“La base económica de la extinción completa del estado significa un desarrollo tan elevado del comunismo que en él desaparece la oposición entre el trabajo intelectual y el manual. En consecuencia, deja de existir una de las fuentes más importantes de la desigualdad social contemporánea, una fuente que en modo alguno puede ser suprimida de golpe por el solo hecho de que los medios de producción pasen a ser propiedad social, por la sola expropiación de los capitalistas.
“Esta expropiación dará la posibilidad de desarrollar las fuerzas productivas en proporciones gigantescas. Y al ver cómo retrasa el capitalismo ya hoy, de modo increíble, este desarrollo y cuánto podríamos avanzar sobre la base de la técnica moderna ya lograda, tenemos derecho a decir con la mayor certidumbre que la expropiación de los capitalistas originará inevitablemente un desarrollo gigantesco de las fuerzas productivas de la sociedad humana” [énfasis en el original].
La generación postsoviética de activistas de izquierda no puede entender fácilmente las ideas expuestas arriba porque no ha pensado en ellas.
El triunfalismo del imperialismo estadounidense no es el problema
Si bien la claridad sobre la cuestión de la “muerte del comunismo” no bastará para resolver nuestros problemas, la continua confusión a este respecto sí contribuirá a agravarlos. El no reconocer la diferencia más fundamental que nos separa del resto de la izquierda —el hecho de que no compartimos un mismo fin último— ha sido un importante factor subyacente en los recurrentes problemas políticos del partido.
Cuando aún era editor de Workers Vanguard, Jan Norden [actualmente del centrista Grupo Internacionalista] consideraba, de manera consciente y sistemática, que la “muerte del comunismo” era principalmente una expresión del triunfalismo del imperialismo estadounidense. De ahí que creyera que el levantamiento zapatista de los empobrecidos campesinos indígenas del sur de México en 1994 sería un poderoso contragolpe que debilitaría, al menos en América Latina, el efecto ideológico de la caída de la Unión Soviética. Desde que Norden desertó de nuestra organización en 1996, ha habido una tendencia en nuestro partido a amalgamar bajo el rubro de “retroceso en la conciencia” (un término que acuñé yo en la lucha contra Norden) el escepticismo respecto a la sociedad comunista futura, el triunfalismo imperialista occidental y el reformismo socialdemócrata tradicional. Algunos camaradas han argumentado que la principal diferencia que nos separa del resto de la izquierda versa sobre si el estado capitalista puede o no reformarse, como si estuviéramos en los tiempos de Lenin contra Kautsky en la secuela inmediata de la Revolución de Octubre.
Una formulación estándar tanto en nuestra literatura pública como en nuestro discurso interno es que el efecto de la “muerte del comunismo” ha sido internacionalmente “desigual”. El término “desigual” implica que el efecto puede medirse cuantitativamente en una escala lineal: muy alto en Estados Unidos y Francia, mucho más bajo en México y Sudáfrica. Como alguna vez fui estudiante de economía académica y después fui maestro, me imagino una gráfica de barras que mide y compara, por ejemplo, la producción nacional per cápita de distintos países. Pero el efecto diferencial que tuvo internacionalmente la “muerte del comunismo” no puede entenderse de ese modo. Lo que encontramos no son distintos niveles, sino distintas formas de la ideología postsoviética.
Tomemos por caso a Rusia. Al explicar el concepto de la “muerte del comunismo”, frecuentemente usamos la formulación de que la antigua Unión Soviética es considerada, en el mejor de los casos, un “experimento fallido”. Eso en general es cierto en Europa Occidental y Norteamérica. No es tan cierto en el Tercer Mundo. Y no es cierto en absoluto en Rusia. Todo lo contrario. El sector políticamente dominante de la nueva clase capitalista rusa, representado por Vladímir Putin, considera que la Unión Soviética fue el más exitoso de los experimentos, por decirlo así, de la construcción estatal centrada en Rusia. En 2005, Putin declaró que el colapso de la Unión Soviética había sido “la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX” (citado en Edward Lucas, The New Cold War: Putin’s Russia and the Threat to the West [La nueva Guerra Fría: La Rusia de Putin y la amenaza al Occidente, 2008]). Supongo que en toda la sociedad rusa está extendida una actitud similar respecto a la antigua URSS.
En los últimos años, el régimen de Putin y en general la élite rusa han querido restaurar la reputación histórica de Stalin como el gran líder de una potencia mundial dominada por Rusia en el siglo XX. El embajador ruso en la OTAN adorna su oficina con un retrato de Stalin. Un popular programa de televisión, “El nombre de Rusia”, ubicó a Stalin como uno de los cinco personajes históricos más grandes del país (Economist, 27 de noviembre de 2008). En 2007, una guía educativa de patrocinio oficial, Una historia moderna de Rusia, 1945-2006: Manual para el maestro, comparaba favorablemente a Stalin con Pedro el Grande: “Stalin siguió la lógica de Pedro el Grande: exigir lo imposible...para obtener lo máximo posible”. Luego continúa:
“Él [Stalin] es considerado uno de los líderes más exitosos de la URSS. El territorio del país llegó a los límites del viejo imperio ruso (y en algunas áreas lo sobrepasó). Se consiguió la victoria en una de las mayores guerras; la industrialización de la economía y la revolución cultural se llevaron a cabo con éxito, lo que produjo no sólo educación de masas, sino el mejor sistema educativo del mundo. La URSS llegó a ser uno de los países líderes en ciencias; el desempleo fue prácticamente derrotado”.
—citado en Lucas, The New Cold War
No precisamente la descripción de un “experimento fallido”.
En cierto modo nos es más difícil lidiar con la forma que la “muerte del comunismo” presenta en Rusia que la que tiene en Europa Occidental y Norteamérica. En estas últimas regiones, la antigua Unión Soviética todavía se identifica principalmente con el “socialismo”, no con el “imperialismo ruso”. Stalin se considera un discípulo de Marx y Engels y como tal en general se le condena. En Rusia, Stalin se considera el sucesor de Pedro el Grande y Catalina la Grande, y como tal se le ensalza. Para muchos rusos, el comunismo no ha muerto porque nunca estuvo vivo.
Incluso antes de que la severidad de la actual desaceleración económica mundial se volviera evidente el pasado otoño, el triunfalismo del “libre mercado” había dejado de ser una corriente importante en el clima de la opinión burguesa incluso en Estados Unidos. Hoy, hay voceros prominentes y respetados del capital financiero estadounidense, como el antiguo director de la Reserva Federal, Paul Volcker, que anuncian una desaceleración global profunda y prolongada. Las comparaciones con la Gran Depresión de los años 30 se han vuelto un lugar común. El alcalde tory [conservador] de Londres comentó que en estos días leer el Financial Times de esa ciudad es como frecuentar una secta suicida milenarista. Sin embargo, ninguna opinión burguesa actual se muestra preocupada por la posibilidad de revoluciones socialistas inminentes en ningún lado o la resurrección de partidos comunistas de masas que reivindiquen la tradición marxista-leninista.
De fines y medios: Un recorrido histórico
En la sección titulada “La fase superior de la sociedad comunista” del capítulo V de El estado y la revolución, Lenin escribió:
“Desde el punto de vista burgués, es fácil declarar ‘pura utopía’ semejante régimen social y burlarse diciendo que los socialistas prometen a todos el derecho a recibir de la sociedad, sin el menor control del trabajo realizado por cada ciudadano, la cantidad que deseen de trufas, automóviles, pianos, etc. Con estas burlas siguen saliendo del paso, incluso hoy, la mayoría de los ‘sabios’ burgueses, que demuestran así su ignorancia y su defensa interesada del capitalismo”.
Con el término “sabios burgueses”, Lenin se refería a los intelectuales que apoyaban y justificaban abiertamente el sistema económico capitalista. Lenin no incluía en esta categoría a los voceros ideológicos de la II Internacional (Socialista), como Karl Kautsky, que se consideraba a sí mismo un marxista ortodoxo.
Si para 1917-1918 los líderes del ala derecha de los partidos socialdemócratas de masas (como Friedrich Ebert en Alemania, Albert Thomas en Francia o Emile Vandervelde en Bélgica) seguían creyendo o no subjetivamente en una futura sociedad socialista es un asunto distinto. Lo más probable es que no. Pero ninguno de ellos repudió públicamente la meta tradicional del movimiento socialista como proyecto utópico.
Al principio de la Revolución Alemana, en noviembre de 1918, el centrista Partido Socialdemócrata Independiente puso una serie de condiciones (exigencias) a su participación en un gobierno de coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) sobre la base de los consejos de obreros y soldados que entonces existían. La primera de ellas era: “Alemania debe ser una república socialista”. A eso, la dirección del SPD respondió: “Esta exigencia es la meta de nuestra propia política. Sin embargo es el pueblo quien debe decidir esto a través de la asamblea constituyente” (citado en John Riddell, ed., The German Revolution and the Debate on Soviet Power: Documents, 1918-1919: Preparing the Founding Congress [La Revolución Alemana y el debate sobre el poder soviético: Documentos, 1918-1919: Preparando el congreso de fundación, 1986]). Al atacar la Revolución de Octubre y a la recién nacida Internacional Comunista, los líderes socialdemócratas condenaban principalmente la dictadura del proletariado como una violación de la democracia, que identificaban con un gobierno de tipo parlamentario elegido por sufragio universal e igual.
Aquí es útil revisar el libro Moscú bajo Lenin, unas memorias que escribiera a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta Alfred Rosmer, colega y amigo de Trotsky. Rosmer había sido anarquista y después uno de los principales intelectuales sindicalistas de Francia, antes de sumarse a la recién fundada Internacional Comunista. En estos recuerdos, Rosmer narra la reacción inicial que provocó El estado y la revolución de Lenin entre los socialdemócratas ortodoxos como Kautsky y Jean Longuet (el nieto de Marx) así como entre los anarquistas:
“Era un libro extraordinario y su destino fue singular: Lenin, marxista y socialdemócrata, era atacado por los teóricos de los partidos socialistas que invocaban el marxismo: ‘¡Eso no es marxismo!’ gritaban, es una mezcla de anarquismo, de blanquismo; ‘de blanquismo a la salsa tártara’, escribía uno de ellos para hacer una frase ingeniosa. Por el contrario, este blanquismo y su salsa eran para los revolucionarios situados fuera del marxismo ortodoxo, sindicalistas y anarquistas, una agradable revelación. Jamás un lenguaje semejante salía de las bocas de los marxistas que ellos conocían”.
Louis-Auguste Blanqui (1805-1881) fue el último de los grandes representantes de la tradición comunista jacobina originada con la Conspiración de los Iguales de Babeuf en los últimos días de la Revolución Francesa. La concepción babeufista del comunismo (desarrollada en una sociedad preindustrial) tenía que ver con la distribución y el consumo más que con la producción y la superación de la escasez económica. Sin embargo, al calificar a Lenin de “blanquista”, Kautsky, Longuet et al. no se referían a ese aspecto de la perspectiva jacobino-comunista. El “blanquismo” de Lenin era para ellos el derrocamiento insurreccional del estado capitalista organizado y dirigido por un partido revolucionario de vanguardia.
Como señala Rosmer, El estado y la revolución fue muy bien recibido entre varios anarquistas y sindicalistas, algunos de los cuales creyeron que Lenin se estaba moviendo del marxismo hacia el campo político de ellos. Sin embargo, los anarquistas más cultivados en cuestiones de doctrina entendieron que, si bien Lenin estaba de acuerdo con la necesidad de un derrocamiento insurreccional del estado burgués, todavía sostenía, e incluso enfatizaba, el programa marxista de la dictadura del proletariado como transición a una sociedad plenamente comunista. A este respecto, Rosmer cita a un anarquista alemán, Erich Mühsam, que, estando preso en 1919, escribió:
“Las tesis teóricas y prácticas de Lenin sobre la realización de la revolución y de las tareas comunistas del proletariado han dado a nuestra acción una nueva base... Ya no hay obstáculos insuperables para la unificación del proletariado revolucionario entero. Los anarquistas comunistas, ciertamente, han tenido que ceder en el punto de desacuerdo más importante entre las dos grandes tendencias del socialismo; han debido renunciar a la actitud negativa de Bakunin ante la dictadura del proletariado y rendirse en este punto a la opinión de Marx”.
Para Mühsam, el “desacuerdo” entre Bakunin y Marx respecto a la dictadura del proletariado tenía que ver con el medio de llegar a un fin último que ambos compartían: una sociedad igualitaria sin clases y sin estado.
Todos sabemos que en una polémica política las ideas y posiciones que no se discuten son, a su modo, tan importantes como las que se discuten. Uno no discute contra posiciones que el oponente no sostiene y especialmente donde hay un terreno común. Por ejemplo, al polemizar contra liberales negros o izquierdistas radicales en Estados Unidos, no refutamos la falsa noción que exponen algunos racistas de derecha de que los negros son “inferiores” a los blancos. En 1918-1920, Lenin y Trotsky escribieron sendos libros polémicos contra Kautsky. En ningún lado de La revolución proletaria y el renegado Kautsky como tampoco en Terrorismo y comunismo se argumenta contra la posición de que la sociedad comunista en el sentido marxista sea algo utópico, pues Kautsky no defendía tal posición.
Adelantémonos hasta finales de los años treinta, cuando el movimiento comunista internacional estaba ya totalmente estalinizado. Consideremos específicamente al joven Maxime Rodinson, un intelectual judío francés que luego se convertiría en un prominente académico de izquierda especializado en el Medio Oriente y la sociedad islámica. En un ensayo de 1981 titulado “Autocrítica”, Rodinson recordó cuál fue el estado de espíritu que lo llevó a ingresar al Partido Comunista Francés en 1937 (al cual abandonó en 1958):
“La adhesión al comunismo implicaba, e implica todavía, comprometerse con una lucha que supuestamente le permitirá a la humanidad realizar un salto esencial y eminentemente benéfico: acabar con un sistema que permanentemente produce pobreza y crimen, que subyuga y condena a millones de personas a lo largo del mundo a una vida atroz o incluso a la muerte. La intención es crear una humanidad liberada en la que todos puedan florecer hasta donde se los permita su potencial, en la que el colectivo de seres libres controle la administración sobre las cosas y establezca el mínimo indispensable de reglas para armonizar las relaciones entre los seres humanos”.
—Cult, Ghetto, and State: The Persistence of the Jewish Question (Culto, gueto y estado: La persistencia de la cuestión judía, 1983)
Como intelectual, Rodinson podía articular las metas liberadoras del marxismo mejor que los muchos millones de obreros jóvenes que ingresaron a los partidos comunistas de Francia e Italia, la India y Vietnam y otros lugares durante la era de Stalin. Sin embargo, muchos de esos obreros —aunque ciertamente no todos— también estaban motivados por una visión del futuro de liberación social multilateral. No consideraban a los partidos comunistas como meras agencias políticas para defender y promover sus intereses económicos o sociales (por ejemplo, nacionales) dentro del sistema capitalista-imperialista existente.
En general, los obreros políticamente avanzados y los intelectuales izquierdistas que apoyaban a los partidos socialdemócratas de masas no compartían la concepción marxista de una sociedad genuinamente comunista. Pero ellos también aspiraban a una sociedad radicalmente diferente y mejor que la presente. En 1961, un intelectual socialdemócrata de izquierda, el británico Ralph Miliband, publicó un libro altamente crítico del Partido Laborista titulado Parliamentary Socialism: A Study of the Politics of Labour [Socialismo parlamentario: Un estudio de la política del laborismo]. El libro apareció en la secuela inmediata de un intento fallido por parte de los líderes del ala derecha del partido por deshacerse de la Cláusula IV de la constitución partidista de 1918. La Cláusula IV en general se consideraba el programa máximo del Partido Laborista: “Asegurar a los trabajadores manuales e intelectuales la plenitud de los frutos de su industria y la más equitativa distribución de todo cuanto sea posible, sobre la base de la propiedad común de los medios de producción, distribución e intercambio”. Al describir la batalla sobre la Cláusula IV que tuvo lugar en 1959-1960, Miliband escribió: “Ante la violenta resistencia [por parte de las bases obreras del partido] que encontró, la propuesta tuvo que abandonarse”. Para los años 80, ya nadie hubiera usado el término “socialismo parlamentario” para encapsular el programa o incluso la doctrina oficial del Partido Laborista británico. Y, en 1995, la Cláusula IV fue suprimida del programa formal del partido en una conferencia especial, pese a la oposición de algunos de los grandes sindicatos.
De principios a mediados de los años 60, hubo en Estados Unidos una radicalización de izquierda entre la juventud estudiantil y algunos intelectuales de mayor edad. Una expresión institucionalizada de esto fue la Conferencia de Académicos Socialistas que se celebraba anualmente en la ciudad de Nueva York. En 1966, los organizadores de la conferencia invitaron al historiador marxista Isaac Deutscher a dar una presentación sobre el “hombre socialista”. En esa época, el carácter cultural y sicológico de una sociedad verdaderamente socialista era un asunto de vivo interés entre los jóvenes intelectuales izquierdistas no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Por ejemplo, a principios de los años 60, el Ché Guevara escribía sobre la eliminación del trabajo enajenado en la Cuba “socialista”. Para un análisis retrospectivo del pensamiento de Guevara a este respecto, ver: “‘Radical Egalitarian’ Stalinism: A Post Mortem” [Estalinismo “igualitario radical”: Un post mortem] en Spartacist [Edición en inglés] No. 25 (verano de 1978). En su presentación sobre el “hombre socialista”, Deutscher tocó diversos puntos en los que la generación postsoviética de activistas de izquierda no está pensando en absoluto.
Huntington contra Fukuyama, otra vez
Empecé a desarrollar mis pensamientos sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético principalmente durante las discusiones informales que tuve con Norden entre 1991 y su salida de nuestra organización en 1996. Como ya se ha señalado, Norden identificaba la “muerte del comunismo” principalmente como una expresión del triunfalismo imperialista estadounidense. Así, él solía ligar ese término con la fórmula de un “nuevo orden mundial”, que George Bush había proclamado en el momento de la Guerra del Golfo de 1991 contra Irak. Norden creía que el que el cuerpo central de la dirección de nuestra tendencia hubiera reconocido que el carácter del periodo postsoviético estaba marcado por un retroceso histórico en la conciencia de la clase obrera internacionalmente era una capitulación a las presiones del triunfalismo imperialista estadounidense.
La forma en que Norden enfocaba esta cuestión estaba influenciada por las opiniones del intelectual de derecha estadounidense (entonces neoconservador) Francis Fukuyama, que declaró que el colapsó del bloque soviético había marcado “el fin de la historia”. Una versión sobresimplificada de la tesis del “fin de la historia” de Fukuyama llegó a ser muy conocida entre lo que podría llamarse el público educado estadounidense, el tipo de gente que está suscrito al New York Review of Books y ocasionalmente lee el Foreign Affairs. No sé si Norden leyó realmente a Fukuyama. Yo sí lo hice, y también leí a otros ideólogos burgueses de la derecha estadounidense, especialmente a Samuel P. Huntington y Zbigniew Brzezinski, quienes disentían fuertemente de la versión color de rosa que tenía Fukuyama del mundo postsoviético. Estoy volviendo a este debate porque me fue útil para entender la relación entre la “muerte del comunismo” y las diversas corrientes postsoviéticas de la ideología burguesa, especialmente en los países capitalistas occidentales (pero no exclusivamente en ellos).
Fukuyama tomó el término y el concepto de “fin de la historia” del filósofo alemán Georg Hegel. Hegel usó esa expresión para describir las consecuencias histórico-mundiales de la Batalla de Jena de 1806, en la que el ejército de la Francia napoleónica derrotó al reino de Prusia. Tras la batalla, los franceses ocuparon y gobernaron el sur y el oeste de Alemania. Hegel estuvo entre los pocos intelectuales alemanes prominentes que apoyó al régimen napoleónico, al que consideraba históricamente progresivo, y colaboraron con él.
La concepción hegeliana del “fin de la historia” tenía un componente negativo y uno positivo. El componente negativo era que la ideología dominante de la Europa feudal tardía —el absolutismo monárquico sancionado y apoyado por las iglesias cristianas— había perdido su antiguo poder de determinar el curso futuro de la historia. El componente positivo era que los principios liberales de la Revolución Francesa, tal y como Hegel los entendía (y como los representaba Napoleón), habían llegado a ser capaces de conquistarlo todo en el ámbito de las ideas y con el tiempo se establecería a lo largo de Europa un nuevo orden sociopolítico en conformidad con el nuevo Zeitgeist (espíritu de los tiempos).
De igual modo, la versión de Fukuyama del “fin de la historia” tenía componentes negativos y positivos. El componente negativo, desde luego, era la “muerte del comunismo”:
“Si bien todavía hay en el mundo poder comunista, éste ha dejado de reflejar una idea dinámica y atractiva. Quienes se consideran a sí mismos comunistas se ven obligados a librar continuas batallas de retaguardia para preservar algo de su antigua posición y su antiguo poder. Los comunistas se encuentran en la poco envidiable situación de defender un orden social viejo y reaccionario cuya hora ha pasado ya hace mucho, como los monárquicos que lograron llegar al siglo XX”.
—The End of History and the Last Man (El fin de la historia y el último hombre, 1992)
Aquí Fukuyama expresa lo que es una moneda corriente entre todas las tendencias de la ideología burguesa postsoviética.
Eran las conclusiones positivas que sacó del colapso del bloque soviético las que constituían el núcleo de su tesis del “fin de la historia”. Sostenía que los valores socioculturales y las correspondientes instituciones económicas y políticas del mundo capitalista occidental terminarían por imponerse eventualmente a escala global:
“Es en este marco donde el carácter marcadamente mundial de la revolución liberal adquiere una especial significación, puesto que constituye una evidencia más de que está operando un proceso que dicta un patrón evolutivo común para todas las sociedades humanas; en pocas palabras, algo así como una Historia Universal de la Humanidad en dirección a la democracia liberal...
“Y si hemos llegado a un punto en el que se ha vuelto difícil imaginar un mundo sustancialmente distinto al nuestro, en el que el futuro no representa de ninguna manera evidente u obvia una mejoría respecto a nuestro orden actual, luego entonces debe considerarse la posibilidad de que la Historia misma haya llegado a su fin” [énfasis en el original].
La noción de Fukuyama de una “revolución liberal” universalmente triunfante sufrió un denso fuego por parte de algunos voceros intelectuales prominentes del imperialismo estadounidense. Su principal antagonista fue Samuel P. Huntington, que contraponía su propia tesis del “choque de civilizaciones” al “fin de la historia” de Fukuyama. Refiriéndose a este último, Huntington comentó con condescendencia: “El momento de euforia del fin de la Guerra Fría generó una ilusión de armonía, que pronto se reveló como tal” (The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order [El choque de civilizaciones y la reconstrucción del orden mundial, 1996]). Sin duda, Huntington concordaba con Fukuyama en que ya nunca podría haber estados poderosos ni un movimiento político internacional con apoyo de masas que afirmara representar una alternativa universal, como el comunismo, al capitalismo tipo occidental y la “democracia”. Pero también sostenía que una buena parte del mundo —y en particular Rusia, el Oriente islámico y China— se vería dominada por gobiernos y movimientos políticos antioccidentales basados en valores y tradiciones nacionales y religioso-culturales:
“En este nuevo mundo, los conflictos más generalizados, importantes y peligrosos no serán entre clases sociales, entre ricos y pobres, ni entre otros campos económicamente definidos, sino entre pueblos provenientes de diferentes entidades culturales...
“La civilización occidental es la más poderosa y seguirá siéndolo durante muchos años. Sin embargo, comparado con el de otras civilizaciones, su poder está declinando. Cuando el Occidente intenta afirmar sus valores y proteger sus intereses, las sociedades no occidentales enfrentan una alternativa. Algunas intentan emularlo o colgarse de él. Otras sociedades confucianas e islámicas intentan expandir su propio poder militar y económico para resistir y ‘contrarrestar’ a Occidente. Un eje central de la política mundial posterior a la Guerra Fría es, pues, la interacción del poder y la cultura occidentales con el poder y la cultura de civilizaciones no occidentales”.
El debate Huntington/Fukuyama subraya la necesidad de que diferenciemos entre la creencia en la “muerte del comunismo”, que es generalizada y sigue siendo actual, y el limitado y efímero triunfalismo imperialista estadounidense en la secuela inmediata de la caída de la Unión Soviética.
Breves conclusiones
Una pregunta importante que enfrentamos puede ser formulada de este modo: ¿es posible que un levantamiento espontáneo, que implique a grandes sectores de la clase obrera, contra un gobierno derechista, pueda llevar a situaciones prerrevolucionarias o incluso revolucionarias (es decir, a órganos de poder dual) aun si la masa de los obreros y los trabajadores en general no aspira al socialismo? Yo creo que sí. Aunque nunca hemos experimentado semejante acontecimiento, no debemos descartarlo. Por ahora, nuestra tarea principal consiste en propagar una visión marxista del mundo con la expectativa de reclutar cantidades relativamente pequeñas de intelectuales izquierdistas y obreros avanzados. Parafraseando a John Maynard Keynes: cuando la realidad cambie, cambiarán nuestras perspectivas.
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2016.05.21 17:03 ShaunaDorothy Argentina: El FMI apaga el switch ¡Por un partido obrero revolucionario! ¡Romper con el peronismo! (7 de enero 2002)

https://archive.is/eLxkE
7 de enero—El colapso del gobierno del presidente Fernando de la Rúa, del Partido Radical, entre protestas callejeras masivas durante los días 19 y 20 de diciembre ha marcado el comienzo de una crisis social de gran importancia en Argentina. Mientras que manifestantes enfurecidos combatían las embestidas de la policía en la Plaza de Mayo, De la Rúa escenificó un escape en helicóptero, envuelto en pánico, desde el techo de su asediado palacio presidencial. Después de él, tres presidentes más vinieron y se fueron en menos de dos semanas, al tiempo que continuaba el descontento popular.
Ahora, Eduardo Duhalde del partido peronista ha sido asignado a dirigir un autodenominado “gobierno de salvación nacional”. El nuevo régimen busca apaciguar a las masas a través de dádivas retóricas y suavizando una pequeña porción de las duras medidas de austeridad ordenadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los ataques que han sido dictados por los imperialistas, centralmente los EE.UU., e implementados por la burguesía argentina han provocado profundo enojo en toda la población. Ahora, el gobierno de Duhalde ha interrumpido temporalmente el pago de la deuda argentina de 155 mil millones de dólares a los banqueros internacionales —el incumplimiento más grande de ese tipo en la historia—. El gobierno también anunció una devaluación del peso, así como medidas supuestamente dirigidas a aliviar la situación apremiante de los pobres. Pero nadie finge que esto pondrá fin a los levantamientos. Días antes de que tomara el poder, el mismo Duhalde advirtió que el país podría entrar en una espiral hacia la guerra civil.
Argentina se encuentra en un callejón sin salida: la población ya no va a aceptar ser gobernada como antes, en tanto que los gobernantes ya no pueden gobernar como antes. Cerca de la mitad de la población a duras penas vive por debajo de la línea de pobreza, el desempleo oficial es de casi el 20 por ciento, gran parte de la clase obrera se encuentra en una situación desesperada y los estándares de vida de la clase media pequeñoburguesa, que alguna vez fueron los más prósperos en América Latina, están desplomándose. Los dos partidos burgueses más prominentes —los radicales y los peronistas justicialistas, quienes sirvieron como ejecutores de línea dura para el FMI bajo el régimen de Carlos Ménem en los 90— son ampliamente vilipendiados entre las masas trabajadoras. Y acechando en las sombras se encuentra el ejército, cuya brutal dictadura militar desde 1976 hasta 1983 vio a más de 30 mil izquierdistas y militantes obreros ser asesinados o “desaparecidos”.
La ola de luchas que derribó al régimen de De la Rúa comenzó en las provincias con el bloqueo de caminos llevado a cabo por piqueteros desempleados y semiempleados. A continuación, se extendió a las ciudades, donde las masas hambrientas saquearon tiendas de abarrotes y trabajadores en huelga apedrearon oficinas del gobierno, llevando a De la Rúa a proclamar un estado de sitio. La ola culminó con la octava huelga general en dos años, seguida inmediatamente por protestas masivas de cientos de miles de personas, desde jóvenes obreros, estudiantes y desempleados hasta funcionarios públicos jubilados y amas de casa golpeando cacerolas vacías. Al tiempo que fogatas callejeras ardían en todo Buenos Aires y en otras ciudades, los manifestantes que coreaban “¡Fuera todos ellos!” se enfrentaban con la policía antimotines, que disparaba gas lacrimógeno y municiones reales fuera del palacio presidencial y de las Cámaras del Congreso, controladas por los peronistas. Por lo menos 30 manifestantes fueron asesinados, varios cientos heridos y miles encarcelados antes de que el odiado presidente saliera. ¡Libertad a todos los manifestantes arrestados!
La actual situación en Argentina presenta muchos componentes de una crisis prerrevolucionaria. La burguesía se encuentra en un impasse, existe un agudo descontento entre la pequeña burguesía y la clase obrera ha demostrado una gran combatividad. Sin embargo, crucialmente ausente está una dirección revolucionaria proletaria que pueda dar voz a las aspiraciones de todos los oprimidos en una lucha para hacer añicos el gobierno de la corrupta burguesía argentina y la dominación de sus amos imperialistas. La lucha por un partido proletario de vanguardia es, por tanto, la cuestión central que hoy en día enfrenta Argentina. La lucha por la independencia completa y absoluta de la clase obrera de todos los partidos y agencias del dominio burgúes es decisiva para llevar adelante esta perspectiva.
La mayoría de los sindicatos potencialmente poderosos de Argentina está directamente ligada al partido peronista nacionalista burgués. Hoy, los burócratas sindicales nacionalistas trabajan de nuevo para canalizar el descontento popular a los brazos de los peronistas, cuya retórica “antiimperialista” ocasional sólo sirve para enmascarar su lealtad al imperialismo capitalista. Viviendo bajo el miedo mortal de la leña acumulada en el fondo de la sociedad, los burócratas del movimiento obrero han encontrado necesario llamar repetidamente por huelgas generales en los dos últimos años. Al mismo tiempo, han trabajado de la mano con los gobernantes argentinos para contener el descontento.
Tan sólo hace unos meses, las dos alas de la CGT (Confederación General del Trabajo) peronista firmaron un pacto para controlar el descontento social “en los intereses del país”. En medio de las protestas masivas y las batallas callejeras del 19 y 20 de diciembre, los líderes de la corriente principal de la CGT llamaron por “garantizar la resolución de la gravísima crisis política en el marco de la Constitución” (La Nación, 21 de diciembre de 2001), mientras que la disidente CGT-rebelde llamaba a que el régimen “adopte resoluciones políticas para controlar los desbordes sociales” (La Nación, 20 de diciembre de 2001). Cuando De la Rúa cayó, se unieron con los burócratas “independientes” de la CTA (Central de los Trabajadores Argentinos), la federación sindical de trabajadores del gobierno y maestros, para cancelar una huelga general emplazada en contra del estado de sitio y corrieron a una reunión privada con el nuevo (y efímero) presidente peronista, Rodríguez Saá.
Por su parte, varias organizaciones seudomarxistas de Argentina —incluyendo a falsos grupos trotskistas de considerable tamaño, algunos con diputados en el parlamento— han sido por mucho tiempo poco más que satélites de izquierda del peronismo. A pesar de que hoy levantan muchas críticas a Duhalde y sus ayudantes en el movimiento obrero, estos grupos impulsan ilusiones mortales en que los obreros y los oprimidos pueden eliminar su miseria dentro del marco del dominio burgués, buscando meramente darle adornos más “democráticos”. Existe una necesidad candente de forjar un núcleo trotskista genuino en Argentina que luche por conectar las actuales luchas a un programa de revolución socialista como la única solución a la crisis del país. En las condiciones actuales, incluso una organización revolucionaria relativamente pequeña podría crecer de manera explosiva y echar raíces en el proletariado, abriendo así el camino para el poder de la clase obrera.
Sólo se puede forjar tal partido sobre la base de un programa de internacionalismo revolucionario proletario que busque extender las luchas del proletariado argentino a toda América Latina y a los centros imperialistas de los Estados Unidos y Europa occidental. En Europa, donde muchos trabajadores están enfrentando despidos masivos y cierres de fábricas, existe una identificación con, y una aprensión hacia, la situación apremiante de las masas argentinas, que son en gran parte de ascendencia europea. Los periódicos y las televisiones europeas están llenos de imágenes de gente tomando los bancos por asalto, enfrentándose a la policía y saqueando tiendas para obtener las necesidades básicas de la subsistencia diaria, en lo que una vez fuera el país más rico de América Latina. Hay un miedo genuino de que si los motines por hambre pudieron estallar en Argentina, entonces una caída dramática de los estándares de vida podría también ser el futuro de los trabajadores europeos. Aunque los mecanismos particulares de colaboración de clases son distintos (reformismo obrero socialdemócrata en Europa, nacionalismo burgués en América Latina), la cuestión fundamental es la misma: desatar a un poderoso proletariado de una dirección procapitalista.
Por su parte, los imperialistas de EE.UU. han visto por mucho tiempo a América Latina como su propia reserva para la explotación. Las dictaduras militares que dominaron América del Sur en los años 60 y 70 fueron el producto de la “Alianza para el Progreso” instituida por el presidente Demócrata y favorito de los liberales, John F. Kennedy, como parte de la “guerra contra el comunismo”. Hoy día, como un reflejo de las exacerbadas rivalidades interimperialistas que han surgido en la secuela de la destrucción contrarrevolucionaria de la Unión Soviética, los EE.UU. han buscado extender su rapiña de “libre comercio” a través del TLC contra México a toda América Latina, bajo el propuesto Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Como revolucionarios proletarios en las entrañas de la bestia imperialista estadounidense, la Spartacist League/U.S. lucha para movilizar el poder social del proletariado para hacer añicos el dominio del imperialismo estadounidense desde dentro. Los burócratas sindicales proimperialistas de la AFL-CIO, que por décadas han servido de capataces del imperialismo de EE.UU. en su guerra contra los trabajadores y oprimidos de América Latina, impulsan ahora el veneno chovinista del proteccionismo en contra de estos trabajadores. Romper las cadenas, forjadas por los líderes del movimiento obrero, que atan al proletariado en los EE.UU. a su “propia” clase dominante es central para una perspectiva revolucionaria en todo el hemisferio. ¡Abajo el TLC y el ALCA! ¡Por la revolución socialista en todas las Américas!
El capitalismo argentino en un callejón sin salida
Argentina fue por mucho tiempo uno de los países más avanzados económica y socialmente en el antiguo mundo colonial. Teniendo sustanciales recursos naturales y una fuerza de trabajo altamente educada, y libre del gran peso de los remanentes precapitalistas tales como un gran campesinado, para 1930 se había distanciado enormemente del resto de América Latina en el ingreso per cápita y en los niveles de los salarios. La clase obrera urbana gozaba de un estándar de vida superior, en algunos aspectos, al de la mayoría de los obreros en la Europa continental. Para 1945, habiéndose enriquecido vendiendo comida a los ejércitos imperialistas durante la Segunda Guerra Mundial, Argentina tenía aproximadamente un ingreso per cápita igual al de Canadá. Hoy, el argentino promedio gana un sexto de lo que gana el canadiense promedio.
La actual postración del país proporciona una vívida ilustración de una de las premisas centrales de la teoría de la revolución permanente, elaborada por el líder marxista revolucionario León Trotsky: que las burguesías de los países capitalistas dependientes son demasiado débiles, están demasiado atadas al imperialismo, y temen demasiado al poder del proletariado para ser capaces de romper el yugo de la dominación imperialista. Las formas de gobierno burgués en Argentina han recorrido toda una gama: desde el liberalismo de laissez-faire (la era de los estancieros burgueses agrarios y la economía de exportación dominada por los británicos a principios del siglo XX), hasta el nacionalismo burgués y el desarrollo industrial patrocinado por el gobierno detrás de barreras proteccionistas (el peronismo en las décadas de los 40 y 50), hasta la dominación imperialista sin freno bajo los recientes regímenes neoliberales. Y éste ha sido el caso tanto bajo los adornos de la democracia burguesa como bajo la bota de la dictadura militar.
Con la destrucción de la Unión Soviética y el fin de las configuraciones de la Guerra Fría, la mínima autonomía que la clase gobernante argentina pensaba que poseía —como se demostró, por ejemplo, durante la Guerra de las Malvinas/Falklands contra Gran Bretaña— se ha evaporado. No hay forma de romper el ciclo de crisis, golpes de estado y represión estatal, que ha sido una constante en Argentina desde por lo menos la década de los 30, sin una lucha proletaria triunfante por el poder estatal. Las tareas del proletariado en Argentina no pueden separarse de las de la clase obrera en el resto de América Latina. Explicando la perspectiva de la revolución permanente en la región, Trotsky escribió:
“Las tesis de la Cuarta Internacional declaran:
“‘Sud y Centro América sólo podrán romper con el atraso y la esclavitud uniendo a todos sus estados en una poderosa federación. Pero no será la retrasada burguesía sudamericana, agente totalmente venal del imperialismo extranjero, quien cumplirá este objetivo, sino el joven proletariado sudamericano, destinado a dirigir a las masas oprimidas. La consigna que presidirá la lucha contra la violencia y las intrigas del imperialismo mundial y contra la sangrienta explotación de las camarillas compradoras nativas será, por lo tanto: Por los estados unidos soviéticos de Sud y Centro América.’”
Trotsky continuó:
“Sólo bajo su propia dirección revolucionaria el proletariado de las colonias y las semicolonias podrá lograr la colaboración firme del proletariado de los centros metropolitanos y de la clase obrera mundial. Sólo esta colaboración podrá llevar a los pueblos oprimidos a su emancipación final y completa con el derrocamiento del imperialismo en todo el mundo.”
—“Manifiesto de la Cuarta Internacional sobre la guerra imperialista y la revolución proletaria mundial”, mayo de 1940
La austeridad hambreadora del FMI enfurece a las masas argentinas
Por más de una década, Washington y el FMI elogiaron a Argentina como un magnífico ejemplo de una “economía emergente fiscalmente responsable”. A cambio, Argentina ha sido un firme aliado del imperialismo estadounidense, comprometiéndose recientemente a enviar 800 tropas “pacificadoras” para auxiliar la guerra estadounidense en Afganistán. Pero ahora el país está en quiebra y en caos (y las tropas van a quedarse en casa).
En un editorial del New York Times intitulado “Llorando con Argentina”, el columnista Paul Krugman escribió:
“Argentina, más que cualquier otro país en desarrollo, se creyó las promesas del ‘neoliberalismo’ (es decir, liberal en el sentido de los mercados libres, no de Ted Kennedy) promovido por EE.UU. Las tarifas fueron recortadas, las empresas estatales fueron privatizadas, las corporaciones multinacionales bienvenidas y el peso atado al dólar. Wall Street celebraba y el dinero llegó en abundancia: por un tiempo, la economía de libre mercado parecía vindicada y sus partidarios no eran tímidos al reclamar reconocimiento. Entonces las cosas comenzaron a caerse a pedazos....
“Ahora Argentina está en completo caos —algunos observadores incluso la comparan con la República de Weimar—. Y los latinoamericanos no ven a los Estados Unidos como un espectador inocente.”
Tan estrechamente atada al destino del dolár estadounidense, la economía argentina fue dañada severamente por el boom financiero y económico de EE.UU. de mediados y finales de los años 90. Éste vio a los inversionistas capitalistas de todo el mundo inundar el mercado alcista de Wall Street, causando que el valor del dólar se incrementara agudamente con relación a casi todas las demás monedas...excepto la de Argentina. El peso argentino —y por tanto el precio de los productos argentinos en el mercado mundial— también se incrementó agudamente en comparación con casi todos los demás países, incluyendo a su principal socio comercial, Brasil. Esto hizo a los productos argentinos poco competitivos y produjo crecientes déficits en la balanza comercial. El mecanismo normal del mercado capitalista para remediar esto sería la devaluación de la moneda, que reduce el precio de las exportaciones en el mercado mundial e incrementa el precio doméstico de las importaciones. Pero en un intento por estabilizar la economía, el gobierno argentino y muchos grandes negocios habían denominado la mayor parte de sus nuevos bonos en dólares, de modo que cualquier devaluación del peso habría incrementado proporcionalmente la deuda de Argentina.
De ese modo el país se deslizó a una profunda recesión hace cuatro años, mucho antes del actual bajón mundial. Los despidos y los cierres de plantas crecían cada mes. Para julio del año pasado, la economía estaba colapsándose a una tasa anual del 11 por ciento y las masas estaban desesperadas. Pero los EE.UU. dejaron claro que esperaban que todos los préstamos negociados por Menem y De la Rúa fueran pagados con intereses. En agosto, Washington armó un “paquete de rescate de emergencia” a través del FMI —para sacar del apuro no a Argentina, sino a los bancos de Wall Street que poseen bonos gubernamentales (y privados) argentinos—. Como es costumbre, esto implicó duras condiciones de austeridad, incluyendo una suspensión del sistema de seguridad social. Pero los obreros y los pobres, junto con una clase media cada vez más empobrecida, no estaban dispuestos a aguantar más y tomaron las calles en protesta. La respuesta del FMI fue congelar mil 300 millones de dólares en ayuda a principios del mes pasado, después de lo cual el gobierno robó 700 millones de los fondos de pensión de los trabajadores gubernamentales para pagar los intereses de la deuda. Todo esto condujo a protestas incluso más amplias, que derribaron al gobierno de De la Rúa.
La situación exige desesperadamente el repudio de la deuda externa, que por décadas ha alimentado las arcas de los imperialistas a expensas de los trabajadores de Argentina. Pero ningún gobierno capitalista argentino va a dar ese paso, ya que acarrearía hostilidad incesante por parte de sus patrones imperialistas y socavaría la base entera de su dominio. Los portavoces del FMI afirman ahora que haga lo que haga el gobierno, ¡se necesitará una reducción adicional del 30 por ciento en los salarios reales, más otros cinco o diez años de recesión, para que Argentina se vuelva internacionalmente competitiva!
Desde el punto de vista de clase de la burguesía, es difícil ver cualquier régimen fuera de la dictadura militar que sea capaz de implementar una austeridad tan asfixiante contra una población ya enfurecida. Sin embargo, cualquier movimiento hacia un golpe militar se enfrentaría con la inmensa oposición de una población que recuerda vívidamente la última dictadura militar, cuyo dominio brutal terminó sólo después de su ignominiosa derrota en la Guerra de las Malvinas/Falklands de 1982.
Desde 1977, las madres en protesta se han reunido en la Plaza de Mayo cada semana para recordar a los miles de asesinados y “desaparecidos” por el gobierno militar, que trabajó de manera cercana con la CIA contra las insurgencias izquierdistas a lo largo de América Latina. Las madres estaban al frente de las gigantescas manifestaciones contra el gobierno del 19 y 20 de diciembre, donde los manifestantes coreaban “¡Madres de la Plaza, el pueblo las abraza!”.
El peronismo: trampa mortal para los obreros
Para tratar de controlar el alzamiento, la burguesía argentina ha recurrido, por ahora, a los peronistas, específicamente al ala de Duhalde que ha escogido ponerse adornos nacionalpopulistas. Éste es un intento transparente de utilizar la nostalgia popular por el gobierno del general Juan Perón de finales de los 40 y principios de los 50, que ha llegado a ser visto como una época de oro en la que se incrementaron los salarios, se implementaron programas sociales y se organizaron los sindicatos. Tras un golpe militar en 1943, Perón emergió como el hombre fuerte de Argentina. Siguió un modelo nacional corporativista de capitalismo en el que sectores claves de la economía eran propiedad del estado, la industria nacional era protegida con tarifas y las licencias de importación y las transacciones cambiarias estaban sujetas a una serie de controles.
Aunque ocasionalmente utilizaban demagogia antiyanqui, los peronistas en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial funcionaban como los agentes políticos locales de Wall Street, manteniendo en línea al proletariado a través de la burocracia sindical. Periódicamente recortaban los salarios y reducían los estándares de vida para pagar la deuda argentina a los bancos estadounidenses y de otros países, generalmente a través del mecanismo de la inflación acelerada, no a través de las medidas deflacionarias favorecidas actualmente por el FMI. Los salarios de los obreros se incrementaban, pero los precios de la comida, el combustible, la ropa y otras necesidades se incrementaban aún más rápido. Perón mismo era un abierto admirador de la España de Franco y la Italia de Mussolini. Durante los “años de las vacas gordas”, proscribió al Partido Comunista, aplastó cada manifestación de independencia obrera y subordinó a los obreros al estado de forma corporativista.
Con el incremento masivo de la industrialización, hubo un correspondiente crecimiento explosivo de los sindicatos. Perón demostró ser bastante exitoso tanto cooptando líderes sindicales disidentes como organizando sindicatos corporativistas dependientes directamente del gobierno para su existencia. Sólo aquellos sindicatos que juraron lealtad a los planes peronistas fueron declarados legales, y sólo los sindicatos legales calificaban para que los patrones descontaran la cuota sindical de los salarios, para recibir subsidios para edificios sindicales y tener acceso a los programas de seguridad social, a los fondos de pensión, etc. El régimen peronista utilizó la retórica “antiimperialista” nacionalista para atar aún más a las masas trabajadoras al estado capitalista argentino.
El nuevo presidente Duhalde, antiguo vicepresidente bajo Menem, el hombre del FMI, ahora salpica sus discursos con alabanzas a Perón y su esposa Eva y culpa cínicamente al “modelo de libre mercado” apoyado por EE.UU., al que llama “inmoral”, de la grave situación del pueblo argentino. Pero este desplazamiento hacia la retórica nacionalpopulista de antaño simplemente está diseñado para fortalecer las fuerzas del capitalismo en América Latina, asegurando de nuevo las ataduras de la clase obrera a su “propia” burguesía nacional. Amplias secciones de la población continuarán sufriendo el terrible empobrecimiento bajo los peronistas de Duhalde mientras estos últimos tratan de “reconstruir” al país sobre las espaldas de la clase obrera y secciones de la pequeña burguesía.
Las cadenas imperialistas que atan al proletariado argentino sólo pueden romperse a través de la lucha por la revolución socialista en Argentina, a lo largo de América Latina y más allá. Una revolución en un país como Francia o España tendría profundos efectos en las luchas de la clase obrera argentina. Por su parte, nada sería más esperanzador para el proletariado en Sudáfrica y para los obreros y oprimidos a lo largo del Tercer Mundo que una revolución socialista en un país como Argentina. La oposición intransigente al nacionalismo burgués peronista, el cual ha llevado una y otra vez al desastre a los obreros y oprimidos argentinos, es crucial para esta perspectiva.
La izquierda argentina promueve el reformismo nacionalista
La oposición al nacionalismo burgués es la última cosa que ofrecen los grupos seudotrotskistas que pueblan la izquierda argentina. Lejos de tener una perspectiva de independencia de clase contra la burguesía, están atascados en el reformismo nacional, particularmente yendo a la cola de los peronistas. La principal corriente del autoproclamado trotskismo en Argentina es la del difunto Nahuel Moreno, representada hoy en día por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y su escisión, el Partido de Trabajadores por el Socialismo (PTS). En los años 50, Moreno se hacía pasar por peronista “de izquierda”; ¡su periódico en esa época era publicado como “órgano del peronismo obrero revolucionario” y “bajo la disciplina del Gral. Perón y del Consejo Superior Peronista”! (Ver “La verdad sobre Moreno”, Spartacist [edición en español] No. 11, para la historia de esta tendencia.)
Durante la Guerra de las Malvinas/Falklands, la izquierda reformista en Argentina apoyó abiertamente a los militares genocidas en el poder en nombre del “antiimperialismo”. La tendencia morenista presumía que estaba firmemente “en el campo militar de la dictadura argentina” (Correo Internacional, abril de 1982). Con el apoyo de la falsa izquierda, los generales utilizaron la guerra para decapitar una huelga general, parte de una lucha proletaria en expansión contra el régimen militar. En agudo contraste, nosotros luchamos por la oposición proletaria revolucionaria al imperialismo británico, entonces gobernado por la “dama de hierro” Margaret Thatcher, y a los generales argentinos, declarando: “¡Hundir a Thatcher! ¡Hundir a la Junta! ¡El enemigo principal está en el propio país!”.
En 1989, los morenistas le dieron apoyo encubierto a la instauración de un nuevo gobierno peronista bajo Menem. Declarando que “Menem recibió la mayoría de los votos del pueblo trabajador”, preguntaron por qué no utilizaba ese apoyo “para imponer las soluciones que dice que tiene” (El Cronista Comercial, 31 de mayo de 1989). Y eso fue exactamente lo que hizo Menem.
Hoy en día, con los peronistas ampliamente desacreditados, la izquierda argentina está tratando de ocultar su reformismo nacionalista en una retórica ligeramente distinta. El MST morenista y el Partido Comunista estalinista son los principales componentes de la Izquierda Unida (IU), un bloque electorero cuyo programa levanta como su demanda máxima el llamado por “una alternativa política independiente de los trabajadores y el pueblo”. En la secuela del estallido popular que derrocó a De la Rúa, la IU se unió a otro grupo seudotrotskista, el Partido Obrero (PO) de Jorge Altamira, y algunos grupos más pequeños en una declaración del 22 de diciembre que presenta prominentemente el llamado por un “gobierno popular y obrero”. Y el PTS, con una postura más izquierdista, promueve la misma perspectiva en sus volantes y declaraciones, escribiendo que “los revolucionarios del PTS luchamos por un gobierno de los trabajadores y el pueblo” (volante del 31 de diciembre de 2001).
Este llamado deliberadamente confusionista, que disuelve al proletariado en la masa del “pueblo” es la fachada clásica de una alianza de colaboración de clases con un ala de la burguesía nacional (que es, después de todo, parte del “pueblo”). Todos estos grupos sostienen la perspectiva desastrosa y antirrevolucionaria del “frente único antiimperialista”, que no es sino una frase en clave para la subordinación de la clase obrera a su “propia” burguesía. El descontento social en Argentina hoy en día involucra muchas capas de la sociedad, desde la clase obrera y los estudiantes hasta los desempleados y los pobres rurales. Si el proletariado va a emerger como la fuerza dirigente de los oprimidos, luchando por el derrocamiento del orden capitalista y de la dominación imperialista, es crucial trazar una línea de clases clara. El MST, PO, PTS y demás, en contraste, mezclan todo junto en un guisado “popular” reformista.
Esto también puede verse en el perenne llamado levantado por el PO y el PTS por una “asamblea constituyente” que, en palabras de un volante del PO del 31 de diciembre, expresaría “la voluntad soberana de los trabajadores y desempleados”. El PTS agrega su propia variante a esta demanda en una declaración llamando tanto por una “Asamblea Nacional de trabajadores ocupados y desocupados” como por una “Asamblea Constituyente soberana para que el pueblo pueda discutir libre y democráticamente la salida a la crisis nacional” (“Jornadas Revolucionarias”, 22 de diciembre de 2001). ¿Y cómo debe lograrse esto? “Aún para abrir el camino a esta democracia generosa”, escribe el PTS, “hay que barrer el poder existente con una huelga general y un gran levantamiento nacional que complete la obra iniciada por las jornadas revolucionarias del 19 y 20 de diciembre”.
El llamado por una asamblea constituyente es, en el mejor de los casos, una consigna democrática que puede ser utilizada en situaciones particulares contra regímenes capitalistas dictatoriales como un elemento subordinado en un programa por la revolución obrera. Pero Argentina actualmente tiene una forma democrática burguesa de dominio de clase capitalista con elecciones periódicas, y ese ha sido el caso por ya casi dos décadas. Bajo estas circunstancias, el llamado por una asamblea constituyente sirve solamente para fomentar, no para romper, las ilusiones democráticas burguesas entre los obreros y los oprimidos. En situaciones de agitación prerrevolucionaria, los trotskistas genuinos lucharían para forjar órganos de poder dual —soviets (consejos obreros), comités de fábrica, etc.— como centros de organización en la lucha por la revolución proletaria. Pero para el centrista PTS, el llamado por una “asamblea de trabajadores” sólo es una fachada para su perspectiva de una “gran insurrección nacional” para obtener...¡otro cuerpo parlamentario burgués!
A pesar de toda su retórica “antiimperialista”, la izquierda reformista y centrista argentina formó una unidad con los gobernantes imperialistas estadounidenses apoyando las fuerzas de la contrarrevolución que destruyeron a la Unión Soviética y a los estados obreros deformados de Europa oriental. Mientras los imperialistas germano-occidentales empujaban por la anexión contrarrevolucionaria del estado obrero deformado de Alemania Oriental en 1989-90, los morenistas salieron con un programa “cuya consigna ordenadora es: Reunificación alemana ya” (Correo Internacional, enero de 1990). Por su parte, el PTS llamó por “la defensa del derecho de las masas alemanas a unificarse como ellas lo deseen, aun cuando decidan hacerlo en los marcos del capitalismo” (Avanzada Socialista, 30 de marzo de 1990).
Esta traición fue repetida cuando los morenistas y el PO de Altamira saludaron el contragolpe proimperialista de Boris Yeltsin en Moscú en agosto de 1991. En una declaración del 28 de agosto de 1991, los morenistas dijeron que había sido una “Gran Victoria Revolucionaria en la URSS”, mientras que el PO proclamaba que “La victoria popular contra el golpe tiene un alcance revolucionario” (Prensa Obrera, 29 de agosto de 1991). Estos grupos cargan su propia pequeña medida de responsabilidad por la devastación postcontrarrevolucionaria que se extendió por la antigua Unión Soviética y Europa oriental y que redundó tan negativamente contra los trabajadores de América Latina. En contraste, la Liga Comunista Internacional luchó hasta el fin en defensa de las conquistas de la clase obrera encarnadas en esos estados, a pesar de sus malgobernantes estalinistas. Mientras que el resto de la izquierda abrazaba la “democracia” imperialista contra el “totalitarismo” estalinista, nosotros luchamos por la revolución política proletaria para sacar a los burócratas estalinistas y restaurar el programa del internacionalismo revolucionario que animaba al Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky.
¡Por un partido trotskista genuino!
La necesidad candente hoy en día en Argentina es el forjamiento de un partido leninista-trotskista auténtico. Tal partido llamaría por la completa independencia de los sindicatos del estado burgués. Actuaría, en palabras de Lenin, como un “tribuno del pueblo”, reuniendo a todos aquellos que sufren bajo el yugo capitalista, desde los desempleados y los empobrecidos pensionistas hasta los pobres rurales y los pequeños tenderos que están siendo arruinados por la crisis de la austeridad. Inscribiría en su bandera la lucha por la liberación de la mujer, combatiendo al machismo y a las atrasadas actitudes católicas e impulsando demandas por la plena integración de las mujeres a la fuerza laboral con salario igual. Lucharía por aborto libre y gratuito como parte de un sistema de salud gratuito y de calidad para todos, y por plenos derechos democráticos para los homosexuales.
La sociedad argentina está saturada con el chovinismo de una clase dominante que se deleita con su supuesta superioridad “europea” sobre el resto de América Latina y que está plagada de antiguos nazis. Crucial para cualquier perspectiva revolucionaria es la oposición absoluta a toda manifestación de racismo, antisemitismo y hostilidad contra las minorías indígenas y los inmigrantes.
Sólo un programa de internacionalismo revolucionario puede ofrecerle un camino hacia adelante a la clase obrera argentina. Después de la revolución obrera rusa de 1917, el Partido Bolchevique de Lenin canceló la deuda amasada por el zar y la burguesía rusa simplemente negándose a pagarla. Reconociendo que el imperialismo no podía ser apaciguado, lucharon por extender la Revolución de Octubre al mundo entero. Hoy en día, para liberarse de la servidumbre de la deuda con Wall Street, los obreros y las masas oprimidas de Argentina y a través de América Latina deben ser ganados a los principios y el programa del internacionalismo proletario como fue representado por Marx, Engels, Lenin y Trotsky. Ésta es la perspectiva de la LCI: reforjar la IV Internacional para dirigir la lucha por nuevas revoluciones de Octubre alrededor del planeta.
http://www.icl-fi.org/espanol/oldsite/Argentin.htm
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2015.10.17 19:57 felipustero Palestina: Una rebelión ninguneada

“Somos el único pueblo en el mundo al que se le exige garantizar la seguridad de su ocupante, mientras Israel es el único país que pretende defenderse de sus víctimas.”
Hanan Ashrawi, legisladora palestina y miembro de la Olp.
“Los jóvenes palestinos no salen a asesinar judíos por el hecho de ser judíos, sino porque somos sus ocupantes, sus torturadores, sus carceleros, los ladrones de su tierra y de su agua, los que destruyen sus hogares, los que los expulsan al exilio, los que obstruyen su horizonte.”
Amira Hass, periodista israelí.
Para los medios occidentales la historia empieza siempre con el primer israelí agredido. La noticia inmediatamente da vuelta al orbe y los adjetivos sobre el terrorismo palestino –nunca el israelí– se multiplican profusamente. Antecedentes, causas y contexto brillan por su ausencia, y se difunde el relato israelí en lugar de los hechos.
La periodista Amira Hass escribió en estos días: “La guerra no empezó el jueves pasado; no empieza con las víctimas judías ni termina cuando no hay judíos asesinados. Los palestinos y palestinas están luchando por su vida, en el pleno sentido de la palabra. Nosotros los judíos y judías israelíes estamos luchando por nuestro privilegio como nación de amos, en el más horrible sentido del término. (…) Que notemos que hay una guerra en curso sólo cuando se asesina a personas judías no elimina el hecho de que los palestinos están siendo asesinados todo el tiempo, y que todo el tiempo hacemos todo lo que está en nuestro poder para que su vida sea insoportable”.
Esa lógica perversa tiene su origen en la habilidad del discurso sionista para presentar a Israel como la víctima, y llega al paroxismo surrealista en coyunturas como la del año pasado en Gaza, donde aun después de que Israel bombardeó y asesinó a 2.200 personas (550 de ellas menores de edad), los medios occidentales seguían culpando de la masacre a los ino­fensivos cohetes de Hamas.
Quienes conocemos de cerca la intolerable realidad cotidiana de un pueblo que vive sin absolutamente ningún derecho, a merced de la violencia impune –física y estructural– del poder ocupante, sabemos, como dijo el periodista Gideon Levy, que “Hasta Mahatma Gandhi comprendería las razones de este estallido de violencia palestina. (…) La pregunta es por qué no estalla con mayor frecuencia”.
Jugando con fuego
Razones para la actual ola de violencia que recorre Cisjordania sobran. En particular en Jerusalén, donde las políticas brutales de limpieza étnica dejan a la población palestina más vulnerable a las expulsiones y demoliciones. Sin embargo, la principal causa del estallido es un factor subjetivo poderoso: las reiteradas incursiones y ataques vandálicos de colonos y policías israelíes a la mezquita de Al Aqsa, que se suceden casi sin interrupción desde hace un año. Al Aqsa es el principal sitio sagrado en Palestina (y el tercero para el islam en el mundo), y es parte esencial de la identidad nacional palestina, incluso para la población no musulmana (recordemos que allí se inició en 2000 la anterior Intifada). Las autoridades israelíes, en lugar de cuidar el delicado equilibrio de ese lugar tan sensible, han estado permitiendo las incursiones y agresiones judías al tiempo que prohíben a la población musulmana acceder a su lugar santo. Una se pregunta qué harían los medios occidentales si en otro país las autoridades prohibieran a la población judía entrar a su principal sinagoga mientras dejaran que hordas musulmanas cometieran en ella actos de vandalismo.
El activista palestino Jamal Juma (coordinador de la campaña contra el muro) señaló que la diferencia más visible con las anteriores Intifadas es el papel que ahora están jugando los colonos israelíes en los ataques: “La población colonial se ha convertido en una milicia bien armada y organizada e ideológicamente motivada. Merodean por los pueblos palestinos y atacan a sus habitantes en las calles e incluso en sus hogares. Desde la horrenda acción de quemar vivo al joven Mohammed Abu Jdeir en Jerusalén, hasta el reciente ataque incendiario en el hogar de los Dawabsha (donde murieron tres de sus integrantes), los colonos han perpetrado ataques terroristas contra los palestinos. Israel apoya a esta milicia fanática para que lleve a cabo la parte más sucia de la agresión y represión en Cisjordania”.
Los medios occidentales son igualmente sordos a la constante incitación a la violencia y al odio racial que practican los dirigentes políticos israelíes. “La única democracia de Oriente Medio” es un país donde los ministros exhortan a la población judía a salir a la calle armada y matar a los árabes; donde el primer ministro pide al procurador general que se autorice el uso de rifles de francotirador contra los árabes que tiran piedras, y el parlamento vota leyes para penar ese delito con 20 años de prisión (siempre y cuando sean palestinos; los colonos judíos pueden tirar piedras con total impunidad); y donde el Ejecutivo anuncia que los árabes con ciudadanía israelí detenidos por “actos terroristas” no tendrán derecho a defensoría pública y serán despojados de dicha ciudadanía.
Un país donde el Estado reduce a escombros las viviendas de los palestinos acusados de actos “terroristas”, castigando colectivamente a una familia entera (siempre numerosa y llena de niños), pero deja impunes los crímenes cometidos por los colonos judíos (hasta hoy “no se ha encontrado” a los culpables de quemar viva a la familia Dawabsha en julio pasado).
¿La Intifada de los cuchillos?
La actual revuelta está protagonizada por adolescentes y jóvenes y no tiene dirección organizada (al margen incluso de los dos grandes partidos, Fatah y Hamas). La juventud se ha levantado por encima de divisiones políticas y geográficas, sin esperar el acuerdo de unidad que los partidos fracasaron en alcanzar. Además de la lluvia de piedras, el arma “novedosa” que algunos solitarios están empleando es el cuchillo. Los jóvenes atacan sabiendo que serán inmediatamente ejecutados por la policía.
Quienes salen a apuñalar no son inadaptados sociales o violentos. Su conducta suicida es el acto desesperado de quien ha perdido toda esperanza, no tiene a quién recurrir para reclamar el más elemental de sus derechos y siente que no hay horizonte ni líderes a quienes seguir en la lucha de liberación. Es la generación que creció a la luz de la farsa de Oslo y su proceso de paz, viendo cómo cada día los israelíes avanzaban en el despojo sistemático, mientras los dirigentes corruptos se construían mansiones cerca de donde brotaban nuevas colonias en tierras robadas. Lo resumió la parlamentaria palestina Hanin Zoabi: “Los apuñalamientos que vemos todos los días son expresión individual del sentimiento de frustración y desesperanza. Los ataques cesarán cuando los jóvenes encuentren colectivamente una forma mejor de resistir”.
Los cuchillos son reales, pero también imaginarios. En la demencia que se ha apoderado de la sociedad israelí cualquier persona palestina puede ser abatida simplemente porque a alguien le pareció que portaba un arma o representaba una amenaza, o por puro odio racista (choferes, periodistas y comerciantes han sido agredidos por ser árabes). Incluso dos israelíes fueron apuñalados porque sus compatriotas los confundieron con árabes. La ejecución extrajudicial se ha vuelto el modus operandi para “neutralizar” el peligro árabe, mientras los israelíes que cometen actos similares son eficazmente desarmados por las fuerzas del orden.
En contraste con la hipérbole mediática sobre la violencia palestina, los videos que circulan por las redes sociales muestran la otra cara de lo que está pasando en las calles: soldados que ametrallan a una palestina de 18 años en un checkpoint de Hebrón después de gritarle órdenes en hebreo que ella no entendía; policías que matan a un joven desarmado de 19 cuando huía de una horda enardecida, sólo porque los perseguidores gritan que intentó apuñalar a alguien y piden que lo maten; una mujer que es abatida en una estación de buses mientras levanta los brazos mostrando que no está armada; un chico de 12 años desangrándose en la calle, muerto de terror, mientras los transeúntes le gritan: “¡Muere, hijo de puta!” (el día después de que su primo fue asesinado por un conductor israelí que deliberadamente le pasó por arriba); otra joven que es asesinada porque reaccionó con violencia cuando un colono judío quiso arrancarle la hijab.
Futuro incierto
En la primera quincena de octubre ya van nueve personas israelíes y 30 palestinas asesinadas –y miles heridas, algunas de gravedad–. De las 30, 11 cometieron hechos de violencia y nueve fueron muertas en Gaza: siete por francotiradores cuando protestaban pacíficamente cerca de la valla de seguridad, y una mujer embarazada y su hijita de 2 años cuando un misil israelí destruyó su casa.
No se sabe aún el alcance, duración u orientación que tendrá el alzamiento espontáneo que recorre Cisjordania. Parece claro, no obstante, que marca el final de un ciclo tras 20 años de fracasos: el del proceso de paz iniciado con los Acuerdos de Oslo y llevado adelante por la deslegitimada Anp. Esta Intifada parece ser también contra ella, que nunca ha dejado de cooperar con Israel para quebrar cualquier atisbo de resistencia armada, empleando para ese fin las fuerzas de seguridad palestinas (las únicas que hoy constituyen en Cisjordania una fuerza armada organizada y que jamás se han enfrentado a las israelíes).
La sociedad palestina hoy está fragmentada, oprimida y asfixiada como nunca por el gobierno más fascista que ha tenido Israel en toda su historia, y traicionada por dirigentes que hicieron de colaborar con el ocupante su modus vivendi. Si hay una esperanza, está en el creciente movimiento nacional y global de Boicot, Desinversión y Sanciones (Bds), al que adhieren casi 200 organizaciones de la sociedad civil palestina.
Estos días el Bds ha lanzado un llamado a la acción para que la solidaridad con la causa palestina se exprese a través de medidas efectivas que contribuyan al aislamiento internacional de Israel. Por otro lado, el pueblo palestino tiene un arma poderosa que todavía no ha empleado: una campaña masiva de boicot dentro del territorio palestino –que tendría sin duda un alto costo para una población que depende totalmente de los productos y la moneda israelíes– podría tener un efecto devastador para la economía israelí, considerando que el palestino es su segundo mercado. El tiempo dirá si la sociedad palestina es capaz de asumir el desafío.
Por su parte, Jamal Juma afirma: “Todo el contexto político, social y económico está preparando a la población palestina para este levantamiento. (…) Los jóvenes son los protagonistas en esta rebelión. Con cada oleada de protestas están construyendo nuevas estructuras de base de la resistencia. (…) La pregunta correcta no es si se producirá una tercera Intifada, sino si será lo suficientemente fuerte para que dure. El factor decisivo es el proyecto colonial de asentamientos de Israel. Incluso en ausencia de un liderazgo palestino eficaz, si los colonos y su Estado continúan atacando al pueblo palestino, más temprano que tarde veremos el surgimiento de una Intifada total construida sobre la organización popular”.
Carta desde la prisión
Paciencia palestina
“Nos pidieron que fuéramos pacientes y lo fuimos, ofreciendo una oportunidad tras otra de alcanzar un acuerdo de paz. Quizá sea útil recordar al mundo que nuestras privaciones, el exilio, las expulsiones forzadas y la opresión han durado casi 70 años. Somos el único asunto que perdura en la agenda de la Onu desde su fundación. Nos dijeron que si recurríamos a medios pacíficos y a canales diplomáticos recibiríamos el apoyo de la comunidad internacional para poner fin a la ocupación. Y sin embargo, la comunidad internacional ha sido incapaz de poner en marcha una estructura internacional para aplicar el derecho internacional y las resoluciones de la Onu, ni de aplicar medidas efectivas que hagan posible la rendición de cuentas, incluidos el boicot, el retiro de inversiones y las sanciones, que jugaron un papel clave para poner fin al régimen de apartheid en Sudáfrica.
Me uní a la lucha por la independencia palestina hace 40 años y fui encarcelado por primera vez con 15 años. Eso no me impidió reclamar la paz a partir del derecho internacional y las resoluciones de la Onu. Pero he visto a Israel, la potencia ocupante, destruir de forma metódica esta posibilidad año tras año. He pasado 20 años de mi vida en cárceles israelíes, incluidos los últimos 13 años, y todo este tiempo me ha convencido de esta verdad inalterable: el último día de ocupación será el primer día de paz. Aquellos que buscan lo segundo necesitan actuar para que pueda producirse lo primero.
(Fragmento de la carta enviada desde la cárcel por el preso político Marwan Barghuti.)
Brecha, Montevideo, 16-10-2015
http://brecha.com.uy/
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2015.09.09 13:21 qryq El mundo multipolar es un hecho irreversible (y 3)

IRÁN Y SU UBICACIÓN ESTRATÉGICA
Porque este país se está convirtiendo en un portal importante dentro de esta estrategia de re-configuración del Nuevo Orden Mundial que ya está en marcha. En estos momentos, es la novia pretendida por todo el mundo. Francia y Gran Bretaña han anunciado ya visita de ministros y de presidentes, como Hollande, y en Estados Unidos aún se sigue el debate sobre si se ratificará finalmente en el cortejo de Rusia y China, los dos países que han sostenido al país pese a las sanciones impuestas de la ONU y que pese a que ambos participaron, y votaron, a favor de las mismas
Rusia no sólo se ha aprestado a revocar la sanción de venta de misiles defensivos S-300, sino que ya está construyendo con el país persa un corredor de transporte entre el Golfo Pérsico y el Mar Caspio y el río Volga además de continuar, y profundizar, su colaboración nuclear.
China está siguiendo sus pasos. Sin esperar al levantamiento formal de las sanciones tras el acuerdo nuclear de Viena, China ha llegado a un acuerdo con Irán para comenzar a producir 160.000 barriles de petróleo diarios. No es el único movimiento pero es significativo: China e Irán han acordado la venta de 500.000 barriles diarios después que se levanten las sanciones formalmente, por lo que lo acordado ahora no es más que un anticipo previo a ese requerimiento formal. No espera al mismo, lo fuerza o lo convierte en irrelevante puesto que la decisión de normalizar relaciones está tomada.
Teherán es consciente de todo ello. Ahora mismo hay una incipiente presión por parte de algunos comerciantes del bazar, un sector muy influyente en la economía iraní, que apuestan por un rápido acercamiento a Occidente una vez sean levantadas todas las sanciones. Pero como el proceso no es inmediato, puesto que las sanciones continuarán, aliviadas, pero continuarán durante diez años, Rusia y China tienen, como se ha dicho, ventaja. Pero por si acaso, en Irán hay un hombre clave para que las relaciones con rusos y chinos no decaigan y se incrementen. Es Alí Akbar Velayati, director del Centro de Investigación Estratégica y, lo más importante, asesor en política exterior del líder supremo, Alí Jamenei. Las declaraciones de Velayati, no dejan lugar a dudas de cuál es la apuesta iraní: <>.
Tal vez sea una frase grandilocuente, pero si tenemos en cuenta que estos tres países, junto con India y Paquistán, han llegado a acuerdos de seguridad mutua no es en absoluto descabellada. Es más, tres días después de la reunión de los países BRICS, es decir, el 25 de julio, se reunió en el mismo lugar, la ciudad de Ufá, la capital de la Bashkiria rusa, la OCS e Irán quiere unirse a ello como miembro de pleno derecho. Ahora tiene estatus de observador porque aún no se han levantado las sanciones que pesan contra este país. Pues bien, en esa reunión se aceptó como miembros de la OCS a India y Pakistán por lo que los cinco países que han establecido acuerdos de Seguridad mutua con Irán están en su seno. Sólo queda Irán que será admitido en la Cumbre de 2016.
Si tenemos en cuenta que la OCS comenzó siendo una organización centrada sólo en la Seguridad y que ahora abarca ámbitos de cooperación económica y tecnológica vemos que el círculo se cierra. China y Rusia han dado forma a su desafío al mundo hegemonizado por Estados unidos. El Nuevo Orden Mundial está en marcha y es irreversible.
SE ACABÓ LA PREPOTENCIA OCCIDENTAL
Por mucho que Occidente se refugie en su famoso Club Bilderberger, el control del mundo ya no es suyo. Como no lo es el Nuevo Orden Mundial que propugnaba tras la desaparición de la URSS. Occidente está moribundo y la pregunta es ya sólo cuándo terminará de morir. Estamos asistiendo a sus estertores actuando como lo hace una fiera herida: sabe que su muerte está próxima, por lo que se vuelve mucho más peligrosa.
Este mes de julio de 2015 pasará a la Historia al surgir el Nuevo Orden Mundial que si no va contra Occidente, sí se ha construido sin Occidente, lo que es mucho más humillante porque se le ha ninguneado. Occidente ya no cuenta para todo lo que está en marcha ni siquiera como enemigo, excepción hecha de Estados Unidos.
El núcleo de este Nuevo Orden Mundial son Rusia y China. Estos dos países han dado forma al nuevo mundo. Hay quien dice que son aliados circunstanciales, que ha sido la torpeza de EEUU lo que ha arrojado a uno en brazos del otro. Tal vez. Pero lo que sí queda claro es que ya es irreversible puesto que tanto Rusia como China se han convertido en dependientes uno del otro. China depende de Rusia en los ámbitos militares (armas, ofensivas y defensivas, y tecnológica espacial, un campo de enorme interés para China) y energéticos (petróleo y gas); Rusia dependerá de China en los ámbitos económicos (aquí hay que dar las gracias a la torpeza Occidental con las famosas sanciones).
Un ejemplo de cómo van las relaciones entre estos dos países se acaba de dar a conocer: China ha autorizado la circulación del rublo, la moneda rusa, junto al yuan en la ciudad de Suifenhe, en la península nororiental de de Heilongjiang. Es una experiencia piloto y consecuencia del "desarrollo benigno" del comercio bilateral entre los dos países y en sus respectivas monedas. Aunque no se ha informado del tiempo que durará esta experiencia piloto, lo cierto es que China parece dispuesta a ampliar las zonas en las que se podrá usar el rublo en esa provincia, la más importante del comercio bilateral ruso-chino y que ha movido 7.590 millones de dólares en 2014.
Es por ello por lo que Occidente se convierte en irrelevante. A partir de ahora ya no tiene ningún medio para influir significativamente en la política ni interna ni externa, ni de chinos ni de rusos.
Y como el núcleo del Nuevo Orden Mundial son Rusia y China, y su simbiosis mutua les beneficia a ambos, a Occidente sólo le queda cómo último recurso debilitar a los otros socios de la nueva entente: Brasil, India y Sudáfrica. Así hay que interpretar el "retorno" de Estados Unidos a América Latina y el cortejo, por una parte, y las dificultades internas, por otra, a que está sometiendo al Gobierno de Dilma Rousseff. Pero en el hipotético caso de que este Gobierno caiga y sea sustituido por otro, el impulso que ha dado tanto Rusia como China a los BRICS y, lo más importante, la demostración práctica de que no tienen ambiciones imperiales como Occidente, hará que sea muy difícil para Occidente destruir todas estas alianzas. El ejemplo más evidente de lo que digo es India, gobernada ahora por un partido ultra conservador, el Bharatiya Janata Party, pero cada vez más implicado en el Nuevo Orden Mundial, como ha quedado acreditado tras su ingreso en la OCS.
Occidente puede seguir adelante con su cuento para niños, para asustar, sobre "la amenaza rusa" o "la actitud amenazante de China" pero la realidad es que ninguno tiene intención de convertirse en la potencia hegemónica al estilo Occidental ni sustentar esa potencia con cientos, miles de bases militares. El Nuevo Orden Mundial, basado en la seguridad colectiva de corte "confucionista": <>. O dicho de otro modo: Rusia y China quieren un orden mundial cooperativo que permita, incluso que anime, a los países a seguir su propio modelo de desarrollo, político, económico y social. Se acabó la injerencia, el decir "tienes que hacer esto si quieres que te ayude".
Todo esto es lo que ha dado lugar este histórico y promisorio mes de julio de 2015.
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2015.09.07 13:40 qryq El mundo multipolar es un hecho irreversible (1)

El mes de julio de 2015 pasará dentro de poco a los libros de Historia. No como el octubre de 1917, ni como el enero de 1959, ni como el julio de 1979. Todos meses revolucionarios en Rusia, Cuba y Nicaragua. Ni como otras revoluciones en otros lugares del mundo. Pero en julio de 2015 hemos asistido a una revolución silenciosa, pero definitiva para el devenir del mundo en este siglo XXI. Porque ha sido el mes en que Rusia y China han desafiado de forma definitiva a Estados Unidos (y a sus vasallos europeos) y han puesto en marcha un Nuevo Orden Mundial. Tal vez haya sido casual -aunque teniendo en cuenta los protagonistas de este hecho histórico, es probable que se haya elegido la fecha a propósito- pero también en otro julio de 1944, se ponía en marcha el sistema que ha estado gobernando el mundo hasta ahora: el sustentado por las instituciones creadas en Bretton Woods, la reunión que dio origen al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial (BM). Aquí en julio de 2015 se ha comenzado a poner la lápida en la tumba de ese viejo sistema y de unas instituciones moribundas.
Ha sido el equivalente a un gran Big Bang, a la construcción de un nuevo mundo pese a que el estallido haya sido ninguneado en todo el mundo Occidental. Pocas informaciones si es que ha habido alguna, han aparecido en Occidente sobre un hecho tan crucial. Ha sido como cuando los niños se tapan los ojos para no ver la realidad y, así, desaparece por encanto. Pero no. El desafío es total y definitivo. Porque con lo ocurrido en julio, tanto China como Rusia dejan bien sentado que Occidente es ya irrelevante para ellos. En términos políticos y económicos. Por ejemplo, pese a que Brasil, por cuestiones de política interna y de la debilidad de Dilma Rousseff, está reorientando su política hacia Estados unidos, el camino que se ha andado dentro de los BRICS es tan grande que un retroceso es impensable en estos momentos. Son muchos los datos que se pueden aportar, pero basta con uno para constatar que la burguesía industrial brasileña no va a perder la suculenta cuota comercial que le proporcionan los BRICS: gracias a las sanciones impuestas por Estados Unidos a Rusia, a la que se sumaron los países vasallos de la Unión Europea (UE), el aumento de las exportaciones hacia Rusia en sustitución de los productos agrícolas y ganaderos europeos ha aumentado un 60% en un solo año. Es un porcentaje impensable para Brasil y ha abierto un mercado que no sería capaz de cubrir aunque surtiese con esos mismos productos a toda América Latina.
En el mes de julio de 2015 se ha celebrado la Cumbre de los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), la Cumbre de la Unión Económica Euroasiática (UEE, formada por Rusia, Armenia, Kazajstán y Kirguizistán), la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS, de la que forman parte China, Kazajstán, Kirguizistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán), la construcción formal del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS y la constitución formal del Banco Asiático de Inversiones e Infraestructuras (BAII), la competencia directa del FMI y del BM con el que China ha humillado públicamente a EEUU. Todas estas iniciativas, junto con el nuevo papel que adquiere Irán tras la firma del acuerdo nuclear, ponen de relieve que el eje del mundo del siglo XXI gira alrededor de un punto geográfico concreto muy distinto al Occidental: Eurasia.
LOS BRICS Y EL NUEVO BANCO DE DESARROLLO
La costumbre es que todas las Cumbres que se celebran, sean del contenido que sean, terminan con una declaración final. Pues bien, en la de los BRICS hay un hecho relevante y esclarecedor: sólo hay una mención a la UE y a EEUU. Literalmente, una mención. Es decir, el ombligo del mundo, hasta ahora, deja de ser el ombligo del mundo para muchos y se pone de manifiesto que los países que adquieren cada día, cada minuto que pasa, un mayor relieve en el planeta. no le tiene en cuenta. Por ejemplo, con la política de sanciones contra Rusia.
Con ser relevante, alguien podría decir que el que se mencione a Occidente sólo en una ocasión no es más que una anécdota. Pero si se tiene en cuenta que el 22 de julio los BRICS inauguraron de forma oficial el Bando de Desarrollo con un capital inicial de 50.000 millones de dólares, ampliables hasta 100.000 millones y con capacidad para alcanzar los 400.000 millones en el corto plazo, el destino del FMI, el BM y del Banco Asiático de Desarrollo (BAD) va camino de la irrelevancia. Una afirmación atrevida, pero justificada. En primer lugar, porque rompe el monopolio occidental de los créditos a países. En segundo lugar, porque no impone condiciones como las habituales en el FMI y del BM de "ajustes estructurales" en las economías de los países receptores. En tercer lugar, porque aunque inicialmente el NBD comienza a funcionar con dólares, el comercio y los créditos se van a ir haciendo progresivamente en las respectivas monedas de los países BRICS. Y, en cuarto lugar, porque se ha elegido como presidente a un hindú, Kundapur Vaman Kamath, con lo que se ofrece al mundo una imagen de dirección colectiva -aunque el mayor capital lo pone China-, puesto que la presidencia será rotatoria, contraponiéndolo a lo habitualmente en el FMI (siempre con presidencia europea), el BM (siempre con presidencia estadounidense) y del BAD (siempre con presidencia japonesa).
El NBD va a estar operativo a finales de este año 2015 o en el primer trimestre de 2016. Tiene previsto concentrarse en la financiación de todo tipo de infraestructuras y ya está en marcha el primer proyecto de envergadura: la construcción de una línea de ferrocarril que atravesará Brasil de este a oeste, enlazando el Atlántico y el Pacífico. Esto se hace con una finalidad: favorecer el tránsito de mercancías desde el gigante latinoamericano a Eurasia, y viceversa. Y quien está construyendo este proyecto es China. Y todo se está haciendo en riales, la moneda brasileña, y yuanes, la moneda china. Es decir, se está prescindiendo de las monedas clásicas, el dólar y el euro. De hecho, ya a nivel oficial, el NBD emitirá el primer préstamo en yuanes, aunque alternará, en un primer momento, la moneda china con el dólar.
Pero hay más. Se ha establecido que "en el futuro cercano" el NBD pueda ayudar a otros países más allá de los BRICS y se mencionan expresamente a tres de ellos: Serbia, Macedonia y Siria. Los dos primeros no son miembros de la UE, por lo que el mensaje es muy claro: se acabó el monopolio de Bruselas sobre el territorio europeo, por una parte, y no se va a dejar a Siria sola, por otra. En esta declaración se ve la mano de Rusia, dado que tiene puesto los ojos en Serbia (país que ha aprovechado las sanciones occidentales para incrementar la venta de embutidos hasta 8,5 veces el volumen anterior, llegando a convertirse en el exportador oficial de estos productos a Rusia sustituyendo a Polonia y a Lituania, por ejemplo) como en Macedonia para que por sus territorios pueda transitar el oleoducto con el que sustituir el gas que ahora llega a Europa a través de Ucrania. Esta es una de las razones por las que Occidente está intentando desestabilizar Macedonia y pese a que hay aún un punto débil en esta estrategia de Rusia, puesto que el oleoducto tiene que pasar por Turquía como por Grecia. En estos momentos, el tránsito del oleoducto que se está construyendo por Turquía, pese al acuerdo firmado, se ha paralizado arguyendo el Gobierno turco "discrepancias sobre el descuento en el precio del gas" que Rusia tiene que hacer a Turquía por el tránsito por su territorio del gas. Pero no es descartable una presión de Estados unidos aprovechando la debilidad de Turquía con el llamado Estado Islámico.
En cuanto a Siria, si este país árabe no ha caído como ocurrió con Libia, se debe a la decidida actuación de Rusia apoyando al gobierno de Bassar al Assad. Apostar por participar en la construcción de Siria indica que los BRICS, por lo menos Rusia y China, han aprendido del error de Irak. Es, además, la constatación de que Rusia sigue apoyando al Gobierno sirio y un guiño a la decisión siria de unirse a la UEE, decisión que tomó el Gobierno de Assad el 21 de julio.
Rusia y Siria firmaron en 2013 una serie de contratos para la construcción de plantas de procesamiento de gas, instalaciones de riego y centrales eléctricas. En 2014 firmaron un acuerdo para desarrollar campos petrolíferos en la costa siria. Este año 2015 se está discutiendo sobre la expansión de los préstamos rusos a Damasco y Rusia ya ha entregado al país árabe, como donación, 100.000 toneladas de trigo como ayuda humanitaria. si bien Siria no es vital para Rusia, sí es importante.
La iniciativa de Siria no tiene que ver con una opción a la desesperada. Ni mucho menos. La UEE también ha iniciado negociaciones con India, Irán, Vietnam, Egipto y los países del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Bolivia) para establecer zonas de libre comercio. Es decir, la UEE ha decidido expandirse más allá de sus fronteras naturales euroasiáticas.
 Continuará... 
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2015.08.08 14:09 qryq Los BRICS y la OCS reemplazan los instrumentos occidentales.

En la capital de Bashkiria, Ufá, se han realizado dos eventos de importancia capital en la política mundial de este 2015, que marca el rumbo de una política mundial nueva: la celebración de dos Cumbres paralelas y complementarias, la de los BRICS y la de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS). Dos Cumbres históricas que ponen de manifiesto el nuevo orden mundial emergente que se está configurando: Eurasia. Entre las dos organizaciones, son once países que están reconfigurando el mundo.
Tanto en los BRICS como en la OCS Rusia y China son el "eslabón dominante". Rusia tiene como objetivo el hacer todo lo posible para atraer más inversión a sus proyectos de infraestructura para fortalecer las relaciones económicas con todos los integrantes de ambas organizaciones, así como obtener su apoyo político en la nueva escalada de la contratación de Occidente.
Son dos acontecimientos verdaderamente históricos, un cambio radical en la realidad que vivimos actualmente. Mientras los medios de comunicación global se centran en la salida de Grecia en la zona euro o el "acuerdo nuclear" con Irán, la Cumbres de Ufá pasan desapercibidas para la gran mayoría de la gente.
Las Cumbres de los BRICS y de la OCS no prometen sólo la planificación de un proyecto, sino la verdadera entrada en la escena mundial geopolítica de nuevos actores con el objetivo de sustituir el "mundo unipolar" que hegemoniza Occidente. Por ejemplo, los BRICS no sólo se centraron el la situación de la economía global y la mejora del trabajo conjunto dentro del G-20, sino que discutieron propuestas conjuntas para abordar temas internacionales como Ucrania, Grecia y la expansión del "Estado Islámico". Como resultado inmediato, ahí está la firma de una estratégica Asociación Económica hasta 2020.
Los BRICS ocupan un tercio de la superficie del planeta, tienen casi la mitad de la población mundial y mueven el 30 por ciento del PIB mundial. En Ufá se han presentado las nuevas instituciones financieras mundiales, como el Bando de Desarrollo, clara alternativa al Banco mundial (BM) y la Nueva Moneda de Reserva, clara alternativa al Fondo Monetario Internacional (FMI). En total, los BRICS ponen en circulación 200.000 millones de dólares. Si se compara con las posibilidades financieras de Occidente, es poco. Pero la estrategia de los BRICS es diferente: quieren forzar a Estados Unidos y a la Unión Europea a reformar el FMI y aumentar sus cuotas en ese importante órgano. Si Estados unidos acepta, entonces la transición hacia un mundo multipolar será relativamente indoloro. Pero si Estados unidos no está dispuesto a compartir su poder global, entonces los BRICS, con su propio sistema financiero, actuará de otra manera. Por ejemplo, en Ufá se ha discutido el impulso de las economías de varios países del grupo al mismo tiempo. Ni más ni menos que 37 proyectos se han aprobado, interactuando todos los socios BRICS con su propia experiencia y tecnología.
Por ejemplo, Sudáfrica ha presentado una cadena de proyectos para la extracción de minerales en su territorio y ya hay allí especialistas de China. Pero Sudáfrica necesita sus propios ingenieros y ahí está Rusia que les está formando. Así que si tenemos en cuenta que de lo que se está hablando es de las valiosas materias primas y metales de los denominados "tierras raras" (1), vemos que el beneficio es para todo el mundo.
Otro ejemplo. Brasil está interesado en la construcción de toda una serie de estaciones hidroeléctricas y Rusia está lista para construir, proveer turbinas y otros equipos y capacitar al personal. Además, Brasil aún carece de una red ferroviaria unificada. Se plantea conectar el norte con el sur del país en un futuro próximo y Rusia y China se han ofrecido a ello. También Rusia ha ofrecido la construcción conjunta de helicópteros y puertos marítimos móviles. Todo esto son cientos de millones de dólares.
Y otro más. India tiene interés en crear nuevas grandes explotaciones agrícolas y se han establecido contactos con Rusia para la creación de empresas conjuntas para la producción de alimentos, principalmente carne. No menos importantes son las plantas de tratamiento de aguas residuales y la más reciente tecnología de extracción de agua.
En cuanto a la relación entre Rusia y China, se va a ejecutar el proyecto de tren de alta velocidad desde Moscú hacia el Este que ya está en construcción. Rusia se unirá al proyecto chino "Nueva Ruta de la Seda" y los chinos están interesados en la industria de la aviación y la exploración espacial, así como en las áreas de salud y del medio ambiente.
En el proyecto de orden mundial que representan los BRICS y la OCS hay varios aspectos. En primer lugar, el concepto de Eurasia que tiene un carácter democrático, tolerante y de rechazo de toda forma de monopolio de uno sobre los demás. De hecho, los países BRICS están unidos por la percepción de un orden mundial en base al trabajo colectivo.
En términos económicos se van a crear varias zonas económicas regionales con sus monedas, con lo que se va a una "desdolarización" de la economía. Y, en el ámbito cultural, se adhieren a una filosofía de "florecimiento de la complejidad" en la que se reconoce a cada nación su derecho a su propia civilización como a su propio modelo de desarrollo y sistema de valores.
Eurasia supone un enfoque diferente en la transformación gradual del orden mundial actual, no significa su destrucción revolucionaria. El objetivo de los BRICS y de la OCS no es la confrontación con Occidente, sino una "coercción blanda" con los Estados Unidos y la Unión Europea en la construcción de un orden mundial más justo y armonioso. Si tenemos en cuenta que su principal característica es la "dirección colectiva" es claro que China, como fábrica mundial del siglo XXI, asumió el papel de líder económico y Rusia el de moderador político, ideológico y militar. Esto va a lograr la congelación de los conflictos más agudos que haya en Eurasia si quieren ingresas en la OCS.
En la Cumbre de la OCS se aprobó la Estrategia Global de Desarrollo hasta el 2025, el nuevo secretario general y el nuevo director del Consejo Regional Antiterrorista. La OCS incluye a China, Rusia, Kazajstán, Tayikistán y Uzbekistán. Se discutirá la incorporación de India y de Pakistán en lo que es un hecho inédito, que no tiene precedentes: aceptar dos países a la vez. Efectivamente, en esta reunión de Ufá tanto India como Pakistán fueron aceptados como miembros de pleno derecho en la OCS. Teniendo en cuenta el conflicto de Jammu y Cachemira está muy vivo, pone de manifiesto lo dicho antes sobre el interés de la OCS en la congelación de los conflictos más agudos. Si, además, tenemos en cuenta que India y Pakistán no han firmado un acuerdo de paz, la integración en la OCS adquiere un significado mayor.
Tanto Rusia como China no quieren una mayor confrontación con la India que, a su vez, quiere desarrollar la cooperación con estos países. Beijing está ampliando enérgicamente su posición en Asia Central y la India podría suponer una seria competencia en el futuro.
El siguiente en entrar en la OCS será Irán, que pidió ser miembro de pleno derecho hace unos años. Por desgracia, las sanciones internacionales impuestas por la ONU en relación con el programa nuclear lo han impedido. Por lo que es muy probable que en la próxima reunión de la OCS el país persa sea admitido como miembro de pleno derecho.
En pocas palabras, las dos Cumbres de Ufá son de hecho capaces de cambiar significativamente el panorama futuro del mundo y lo más importante, sin duda para mejor.
(1) Las "tierras raras" componen un grupo de elementos químicos "ligeros" (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, promecio y samario) y "pesados" (europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio) imprescindibles para la industria actual, desde la automotriz hasta la electrónica. Es decir, son imprescindibles para la industria militar, sobre todo. China tiene en estos momentos el 90% de todas las tierras raras explotables en el planeta, seguido de Vietnam. No obstante, se están descubriendo reservas de "tierras raras" en otras partes del mundo, como es el caso de Sudáfrica.
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2015.05.11 13:09 qryq China humilla a Estados Unidos y marca el ritmo de la nueva geopolítica (y 2).

¿Qués es el BAII?
El Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras fue propuesto en octubre de 2013 por el presidente chino, XI Jinping, en un discurso ante el parlamento de Indonesia y se constituyó formalmente el 24 de octubre de 2014 en una ceremonia en Beijing con los representantes de los 21 países inicialmente considerados fundadores: China, India, Tailandia, Malasia, Singapur, Filipinas, Pakistán, Bangladesh, Brunei, Camboya, Kazajstán, Kuwait, Laos, Myanmar, Mongolia, Nepal, Omán, Qatar, Sri Lanka, Uzbejistán y Viernam. Es curioso que Indonesia, el país donde se propuso, no farmarse parte inicialmente del mismo, aunque un mes más tarde rectificó y solicitó su ingreso como miembro fundador. Y es significativo que dos países con los que China tiene litigios históricos, como India y Viernam, se hayan unido desde el primer momento, porque pone de manifiesto que la política que se recoge en el "Consenso de Beijing" es algo más que una mera retórica.
Como también se ha dicho antes, en la actualidad son 57 los países que forman parte del BAII, entre ellos Rusia, Sudáfrica, Irán y Brasil. En total, son 34 países asiáticos, 18 europeos, 2 africanos, 2 oceánicos y un latinoamericano.
Tiene como objetivos la infraestructura básica, la electricidad, el acceso al agua potable, la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales y medios de transporte. Tendrá una capitalización cercana a los 100.000 millones de dólares, en su mayor parte proporcionados por China.
No obstante, y para diferenciarse de Estados Unidos en el BM y el FMI, China rechaza expresamente tener la mayoría del capital en votos por lo que su decisión nunca será un motivo de bloqueo mecánico. En el FMI basta con que EEUU diga que no para que algo no se haga. En el BAII no habrá una situación similar y no habrá condiciones a los países, al estilo de los "programas de ajuste" del FMI, porque con el BAII <>, como no hacen el FMI o el BM. Es decir, por mucho que algunos quieran hacer ver que el BAII es un "complemento" del FMI y el BM, no tiene nada que ver, es su claro reemplazo.
China no quería bajo ningún concepto que se pudiese comparar con su modelo de "poder blando" con los métodos utilizados por Estados Unidos en los últimos 70 años con las instituciones surgidas de Bretton Woods. Es decir, sin ser considerado un país que se entromete en los asuntos de los países y con presiones políticas en ellos. Eso lo logra claramente con el BAII.
Pero también China lleva años fortaleciendo su moneda, el yuan o remimbi, internacionalizados ya de hecho, que no de derecho y que en su prioridad número uno es la presión que viene haciendo para que se revisen las cuotas de la cesta de la moneda de reserva del FMI. Ese es el comienzo del fin del dólar, la baza estratégica de China porque no falta mucho para que el yuan o remimbi (que significa "moneda del pueblo") va de forma clara a convertirse en moneda de reserva mundial, disputando la hegemonía del dólar.
En la actualidad, el yuan ya es el quinto medio de moneda de pago de los países, y eso que no es una divisa internacional aún. Mientras la moneda china sube, el dólar baja. Por ejemplo, si hace cinco años el dólar suponía el 72% de las reservas de divisas del mundo, ahora es sólo el 62%, mientras el yuan ya está al 2,9% (y no es divisa internacional todavía) y las previsiones son que este mismo año se sitúe en el 10% si, tal y como quiere China y se verá obligado a reconocer el FMI, la moneda china pasa a ser parte del sistema de derechos especiales de giro. El camino de la desdolarización se acelera, y tanto China como Rusia tienen mucho que ver en ello.
El BAII se suma a otra iniciativa que ya está en marcha y que será operativa el año que viene: el Banco de Nuevo Desarrollo de los BRICS. En él China también va a tener una participación mayoritaria, el 41% del capital. Serán otros 100.000 millones de dólares, de los que Rusia, Brasil e India pondrán cada uno 18.000 millones, Sudáfrica 5.000 millones y el resto China. Luego en el 2016, habrá otro orden geopolítico claro, especialmente en el ámbito económico aunque no sólo. Todos los países BRICS están también en el BAII.
Esto es lo que preocupa a Estados Unidos y a la Unión Europea. Por eso los esfuerzo de Washington para contener lo incontenible. El nacimiento de una estructura multilateral debe ser bienvenido porque asentado el poder económico, vendrá un subyacente poder militar capaz de bloquear a la OTAN. En este sentido, es relevante lo que ocurra este año en la XIV Cumbre de Jefes de Gobierno de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) que tendrá lugar en China, aún sin tener fecha señalada, aunque inicialmente se hablaba de ella para este verano. No obstante, y dado que Irán a pedido ser miembro de pleno derecho de la OCS y que el 30 de junio es la fecha tope para la firma definitiva o no del acuerdo sobre su programa nuclear, es muy probable que se retrase dicha cita hasta finales de año, si el acuerdo finalmente no se rubrica, dado que Irán habla de que sólo habrá firma final si ese mismo día se levantan las sanciones a que está sometido, a lo que se opone Estados Unidos.
Adios a la Asociación Trans.Pacífico (ATP)
Pero esto no es todo. El BAII ha herido de muerte a la Asociación Trans-Pacífico (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Viernam) que con tanto empeño y cuidado montó Estados unidos para dejar fuera a China. Ahora los chinos le han devuelto el golpe, y con creces. También por la chulería y prepotencia de Estados Unidos, que durante tres años ha estado retrasando el acuerdo final de la ATP por un enfrentamiento con Japón y Canadá por temas agrícolas y de la industria automotriz. A primeros de este año el Congreso de los Estados Unidos decidió retrasar el tema hasta 2017, lo que dio argumentos a algunos de los integrantes de la ATP (como Australia y Singapur, por ejemplo) para sumarse al BAII. Ahora, una vez que estos dos países han decidido formar parte del BAII, el Comité del Congreso estadounidense ha decidido tramitar la ATP "por la vía rápida". Pero, al igual que con el dilema al que se enfrenta Japón, aunque se haga, también llega tarde.
Este impasse ha sido, también, aprovechado por China, que ha propuesto que una vez esté en marcha el BAII, se ponga en funcionamiento el Área de Libre Comercio del Asia-Pacífico, con lo que liquida la ATP. Aquí los países latinoamericanos tendrán que estar, algo que ahora no han hecho en el BAII.
Tomando todo esto en conjunto, representa la más formidable humillación hecha jamás a Estados unidos y el desafío geopolítico de este siglo XXI que se va a parecer muy poco al siglo XX. Es cierto que aún hay incógnitas que despejar, como si el proceso de desdolarización de la economía va a ser lento o rápido y, por el momento, tanto el BAII como el BD de los BRICS van a funcionar con dólares- pero es un hecho que todo indica que esto es coyuntural, como se ha indicado antes con el interés de China por internacionalizar el yuan o remimbi.
Estamos asistiendo a la profundización estratégica de China y a unos momentos que pasarán a la historia. La creación del BAII supone el fin del rol de Estados unidos como garante del sistema económico mundial. No es extraño que China haya considerado "una aplastante victoria" la incorporación de tantos países al BAII pese a las presiones de Estados Unidos.
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2015.04.06 11:55 felixramon LA RENTA BASICA ECHA RAICES

Desde hace más de tres milenios, los tres principios básicos de los derechos humanos —la libertad, la justicia y la dignidad humana— se han inscrito en barro y piedra, en pergamino y papel. En cualquier caso, los derechos «universales» que se prometieron se dividieron rápidamente. En la actualidad, con la escandalosa y creciente brecha entre ricos y pobres, cuando se estima que para el año 2016 el 1% más rico tendrá más propiedades que el resto del mundo, este principio universal es más urgente que nunca. La Renta Básica es un ejemplo muy práctico de un derecho humano universal. No es sólo una medida económica para erradicar la pobreza, sino un ingreso pagado por el Estado a cada miembro o residente acreditado de una sociedad, sin importar si él o ella desea ejercer una actividad remunerada, si es rico o pobre, independientemente de cualquier otra fuente de ingresos y con independencia de los acuerdos de convivencia en el ámbito doméstico. ¡Oh, pero aclarémoslo una vez más, que el mundo está lleno de malintencionados y demagogos! Sí, aclarémoslo: el hecho de que todas las personas reciban una Renta Básica no significa que todas salgan ganando puesto que los ricos pierden. La forma de financiar una Renta Básica es tan importante como la cantidad que se proponga, y nosotros apoyamos una reforma fiscal progresiva que redistribuya la riqueza de los ricos hacia el resto de la población. Se llega a la conclusión de que existe una necesidad urgente de valorar el trabajo que actualmente no valoramos y menciona específicamente la Renta Básica, afirmando que «tiene que haber una red de seguridad social más fuerte, porque cuando la gente no tiene alternativas, van a tomar malas decisiones». Para Klein, el carácter «universal» de la Renta Básica implica que podría ayudar a transformar la manera en que tratamos y pensamos acerca de todo nuestro entorno (físico y social) y de todos los que lo comparten. Después de años con relativamente pocos partidarios, la idea de la Renta Básica se está extendiendo en todo el mundo. En el Reino de España —probablemente «el lugar de la Tierra donde el debate público en torno a la Renta Básica está más avanzado» — después de cinco años de recortes de gasto público, con una demanda deprimida, un desempleo récord, una creciente pobreza y una deuda pública en aumento que se sitúa actualmente alrededor del 100% del PIB, y después de veinte años de discusión en las universidades, movimientos de base y redes sociales, la idea de la Renta Básica finalmente comienza a ser moneda corriente. Aunque Podemos ha retirado temporalmente (quizás no definitivamente, veremos) su propuesta inicial de la Renta Básica a favor del «pleno empleo» (más apropiado, tal vez, para los estados de bienestar de los años cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo pasado), o de rentas condicionadas (poca audacia, poca audacia por no decir mojigatería directamente) muchos miembros y simpatizantes del partido son defensores de la Renta Básica. Otras organizaciones políticas que la proponen desde hace algún tiempo son Equo, el Partido Pirata y Bildu (en el País Vasco) y, en Galicia, Anova, mientras que otros partidos defienden proyectos que, sin ser estrictamente una Renta Básica, se acercan a ella. Un reciente número de la revista de la Red Global de Renta Básica da una idea de la difusión mundial de propuestas que se parecen más o menos cercanamente a la Renta Básica. En Grecia, el nuevo partido en el gobierno, Syriza, ha declarado su objetivo de establecer «un vínculo más estrecho entre la contribución de pensiones e ingresos… y proporcionar asistencia específica a los empleados entre 50 y 65 años, incluso a través de un modelo de Renta Básica garantizada con el fin de eliminar la presión social y la política de jubilación anticipada que carga sobre los fondos de pensiones.» En Finlandia, el 65,5% de 1.642 candidatos para las elecciones parlamentarias del 19 de abril (de un total de cerca de 2.000) apoyan públicamente la propuesta. Chipre ha aprobado una nueva ley que da a las familias pobres un ingreso mínimo garantizado de 480€ al mes. En 2013, un movimiento con base en Suiza pidió una Renta Básica de 2.500 francos suizos al mes y consiguió más de las 100.000 firmas necesarias para forzar un referéndum sobre la propuesta. El noventa por ciento de los miembros del partido de la izquierda-verde de Hungría, Párbeszéd Magyarországért (Diálogo para Hungría), votaron a favor de una Renta Básica a la que tendrían derecho todos los ciudadanos: 80€ al mes para los niños, 160€ para adultos y 240€ para las madres jóvenes. El umbral de pobreza en Hungría se estima en unos 200€ para un adulto. En Portugal, donde la Renta Básica es relativamente desconocida y mal entendida, el partido político LIVRE ha incluido una Renta Básica en su proyecto de programa político para las elecciones de otoño de este año. Al reconocer recientemente que la desigualdad y la justicia social son también temas «verdes», el creciente Partido Verde de Inglaterra y Gales ha anunciado que incluirán una Renta Básica en su manifiesto. Fuera de Europa, la Renta Básica está logrando apoyos en otros países industrializados, incluyendo Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Japón. Alaska es un ejemplo destacado, ya que desde 1982 ha tenido su propia forma particular de Renta Básica, un dividendo incondicional anual pagado de forma individual a todas las personas que han vivido allí durante al menos doce meses (excepto los condenados por un delito grave en el último año). El Fondo Permanente de Alaska (FPA), que consiste en 25% del capital obtenido por la venta o regalías de minerales (petróleo y gas) por parte del Estado, paga la factura. El pago anual se basa en un promedio de los ingresos del FPA de cinco años y ha variado desde los 331,29 dólares de 1984 a los 3.269 dólares en el año 2008, si bien, dadas las particulares características de este fondo, hay años cuya cantidad es menor que la del año precedente. A pesar de que esta «Renta Básica» no implica una reforma fiscal (como proponemos en el Reino de España), sus beneficios son innegables. Alaska es uno de los estados con las tasas más bajas de pobreza en los Estados Unidos y uno de los menos desiguales. En 2009, el beneficio añadió unos 900 millones al poder adquisitivo de los habitantes de Alaska, el equivalente a 10.000 nuevos puestos de trabajo. La idea de la Renta Básica ha echado raíces en los países del Sur como una medida contra la pobreza, por ejemplo en Brasil, en Namibia y en Sudáfrica. Brasil es el primer país del mundo que ha adoptado una ley (2003) que pide la introducción de una Renta Básica. En Sudáfrica, los sindicatos, algunas iglesias y muchas ONG reivindican lo mismo y, en Namibia, la Coalición del Subsidio de la Renta Básica (dirigido por el Consejo de Iglesias, la Unión Nacional de Trabajadores de Namibia, el Foro de ONG de Namibia, el Consejo Nacional de la Juventud y la Red de Namibia de Organizaciones para el Servicio frente al SIDA) llevaron a cabo un proyecto piloto de dos años (2007-2009) en Otjivero-Omitara, una zona rural de ingresos bajos, donde los 930 habitantes recibieron un pago mensual de 100 dólares namibios cada uno (unos 12,4 dólares estadounidenses). En Ciudad de México una pensión pagada como un derecho para todas las personas de 68 y más años (unas 410.000) también ha logrado beneficios sociales: aumento de la autonomía y la libertad de las personas de edad avanzada, más respeto en el ámbito familiar, una mayor visibilidad pública, la mejora de la autoestima, una mejor nutrición y salud, y una disminución de la desigualdad social. En 2010, se introdujo una Renta Básica parcial en la India como parte de un proyecto piloto apoyado por UNICEF y desarrollado por el sindicato de mujeres Asociación de Trabajadoras Autónomas (SEWA). Durante un año, 6.000 personas de las zonas rurales de Madhya Pradesh recibieron un pago incondicional, que equivalía a alrededor de 24 dólares estadounidenses al mes para una familia promedio. El proyecto logró una mejor alimentación, salud, educación, vivienda e infraestructura, actividad económica y, sobre todo, nivel de instrucción. El derecho a una Renta Básica o ingreso por ciudadanía universal que garantice a todo ser humano, independientemente de la edad, género, orientación sexual, estado civil o situación laboral, el derecho a vivir en condiciones materiales dignas. Con este objetivo, se reconoce como un derecho de ciudadanía de cada miembro residente en la sociedad un pago en efectivo regular, financiado por las reformas fiscales y cubierto por el presupuesto del Estado, suficiente para cubrir sus necesidades básicas, cualquiera que sean sus otras fuentes de ingresos. La Renta Básica concibe este derecho a escala universal, para ricos (recordemos una vez más antes que los demagogos y malintencionados nos suelten los perros: ¡los ricos pierden con un buen sistema de financiación!) y pobres, en países desarrollados o en vías de desarrollo por igual. Una Renta Básica universal, por encima del umbral de pobreza y para todo el mundo, ofrecería una base para la existencia mucho más firme y autónoma para toda la ciudadanía. La independencia económica proporcionada por una Renta Básica —no se paga a los hogares, sino a los individuos— establecería una especie de «contrapoder» interno que podría fortalecer la posición negociadora de las mujeres, especialmente las que dependen del marido o del cabeza de familia masculino, o aquellas con ingresos bajos por empleos no permanentes, con casos de explotación laboral o a tiempo parcial.. Una Renta Básica representaría una herramienta eficaz para contrarrestar el poder disciplinario del capital y haría que dejar el mercado laboral fuera una opción viable. Aunque pueda parecer paradójico a primera vista, muchos sindicatos (con honrosas excepciones) no han logrado comprender la enorme capacidad de la Renta Básica para socavar la disciplina que el capital impone en una situación de desempleo generalizado. En los países pobres esta posibilidad de organización no vasalla de la fuerza de trabajo podría crear redes alternativas de producción al mismo tiempo que podría proteger las formas de vida tradicionales. Por ejemplo, un grupo de pequeños agricultores podría comprar un tractor para aumentar la producción de alimentos y un camión para llevar sus productos al mercado. Esto supondría ampliar las redes productivas y fomentar el desarrollo sostenible de la comunidad, que posteriormente daría a los aldeanos una herramienta más eficaz para reclamar una infraestructura básica o mejorada, por ejemplo escuelas, clínicas médicas, carreteras y puentes. Con grandes desigualdades, conocido y estudiado es, la gente no es feliz o lo es menos que en condiciones de menores desigualdades. La seguridad alimentaria es de vital importancia. Una cuestión tan básica como una dieta equilibrada podría verse favorecida en gran medida, por ejemplo, si la gente pudiera transportar verduras hacia la costa y pescado a los pueblos del interior. Simplemente esta posibilidad podría marcar una diferencia notable en la salud general de la población. El desarrollo económico se logra de una forma más efectiva mediante la ruptura de lazos de dependencia y con la promoción de iniciativas productivas sólidas, tanto a nivel individual como grupal, proyectos que se conciben y planifican dentro de la sociedad frente a los esquemas —a menudo tremendamente inapropiados— que se imponen desde las agencias de ayuda exterior. Una Renta Básica no es difícil de financiar, tal y como ha demostrado un exhaustivo estudio reciente para Cataluña. Otra investigación desarrollada recientemente para el conjunto del Reino de España con una metodología muy parecida y a partir de una muestra de casi 2.000.000 de ejemplares del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, demostró que una Renta Básica de casi 7.500€ al año (y una quinta parte para los menores de dieciocho años) podría financiarse sin tocar ningún servicio social y, además, se ahorraría una gran cantidad de los costes administrativos y las prestaciones sociales con costes menores, las cuales serían eliminadas. Más concretamente, una persona que recibe una pensión de 1.500€ al mes recibiría la misma cantidad (650€ de Renta Básica y 850€ en concepto de pensión), pero la persona que actualmente recibe una asignación pública monetaria de 400€ recibiría 650€, más de un 60% adicional. Estos dos estudios se basan en un sistema de redistribución de impuestos progresivos sobre la renta donde el 20% más rico financiaría fundamentalmente la Renta Básica, aunque también la recibirían. ¡Los ricos reciben la Renta Básica, pero no ganan, repetimos de nuevo! El 70% de la población con las rentas más bajas ganaría; un giro radical de la situación actual. La introducción de una Renta Básica no es un problema económico, sino político.
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2015.02.26 14:22 bitexla Bitex.la Market Research Team, Feb 2015, #4

Hola! Queriamos contarte que ya puedes comprar Bitcoin al mejor precio de mercado utilizando las nuevas sucursales de Bitex.la en Buenos Aires, Santiago de Chile y Cochabamba. Acércate con tu código personal BITEX y tu DNI, Cédula o Pasaporte y en menos de una hora tienes el saldo acreditado en tu cuenta para comprar bitcoin.
Durante la última semana la moneda digital operó de forma lateral. Nuevamente el Bitcoin se movió sin una tendencia clara y oscilo en rangos que fueron de máximos cercanos a USD 250 a mínimos de USD 230. Hoy el Bitcoin opera en USD 238.
Las últimas semanas han evidenciado una nueva consolidación desde el punto de vista técnico. La criptodivisa vuelve a configurar una nueva cuña, que se aproxima a terminar. El inminente rompimiento de esta cuña (2do par de líneas blancas) servirá para definir si el Bitcoin continúa su recorrido bajista o no. Las salidas de los triangulos o cuñas suelen ser violentos. Sin embargo, en este caso, se verifica una línea de tendencia bajista (azul) de mayor grado y que tiene una duración de unos 4 meses. Esta línea de tendencia es la que mencionamos la semana pasada que une 3 puntos: el máximo de USD 453.92 del 12 de noviembre de 2014, el de USD 309.9 del 25 de enero de 2015 y el último de USD 267.92 del 14 de febrero de 2015.
Una salida alcista del triángulo que busque romper esta línea de tendencia azul y el último máximo de USD 267.92 sería un excelente mensaje para los alcistas. Por el contrario, si el rompimiento de la cuña es bajista, esto traerá mayores debilidades para el Bitcoin en las próximas semanas.
Bitex.la y More Money Transfer concretaron la primera alianza a nivel mundial entre una empresa de remesas y una compañía del ecosistema Bitcoin a través de la cual los usuarios finales podrán comprar y vender Bitcoin de forma rápida y segura, en diferentes ciudades de Latinoamérica y el mundo.
More Money Transfers es hoy una de las principales remesadoras en Latinoamérica con oficinas en Uruguay, Argentina, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Chile y México. Y cuenta con más de 70 corresponsales en todo el mundo, lo que brinda una cobertura a nivel mundial en el envío de remesas. Su objetivo principal es establecer un vínculo entre los usuarios y sus seres queridos que se encuentren en otro país, en el campo de las remesas familiares.
“Este acuerdo entre Bitex.la y MoreMT es el primero de estas características a nivel mundial, representa una nueva alternativa de acceso al Bitcoin para el público general y permite que Bitex.la tenga una fuerte presencia a nivel regional. Adicionalmente constituye un paso muy importante en el desarrollo y crecimiento del ecosistema Bitcoin en toda Latinoamérica, una región en expansión, que avanza cada vez más en la aceptación de esta moneda”, afirma Manuel Beaudroit, Gerente de Marketing de Bitex.la
A partir de esta alianza entre More MT y Bitex.la, mercado regional de Bitcoin, los usuarios podrán, a partir de ahora, enviar dinero a la plataforma acercándose a una sucursal y luego comprar Bitcoin a un precio por demás competitivo. Esta unión representa un gran aporte para la creciente cantidad de usuarios que están adoptando esta moneda en diferentes ciudades de Latinoamérica y el mundo. Por el momento, el servicio esta disponible en Ciudad de Buenos Aires (Argentina), Santiago de Chile (Chile) y Cochabamba (Bolivia), proximamente se estara ampliando a toda la red que involucra más de 240 ciudades en Latinoamérica.
El Bitcoin es una moneda digital con la que se puede transferir valor y realizar pagos, como cualquier otra. Es de emisión descentralizada (no hay intermediarios, las transferencias son de persona a persona), global (funciona en cualquier parte del mundo), segura y de código abierto.
Bitex.la es el principal sitio regional en español para el intercambio de Bitcoin; y cuenta con una comunidad activa de usuarios en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Peru y Bolivia. Cumple con los más altos estándares de seguridad criptográfica, su objetivo es ofrecer una plataforma sólida y confiable que cumple con toda la normativa financiera internacional anti-lavado (AML) y conozca su cliente (KYC).
“Con esta alianza buscamos seguir innovando y darle nuevas respuestas a los clientes de More y usuarios de Bitcoin, brindándoles una opción a todos los clientes de Bitcoin. En More Money Transfers estamos muy atentos a las nuevas tecnologías y en continua búsqueda de acuerdos con empresas que son innovadoras. Estamos convencidos que Bitcoin es parte del futuro a corto plazo y que esta alianza se irá fortaleciendo en el tiempo”,afirma Rafael Ubilla, Gerente General de More Money Transfers.
La Franquicia en el Reino Unido de RE/MAX Europa, está aceptando bitcoin, Litecoin y Dogecoin como medio de pago para el alquiler de la propiedad a través de una asociación con GoCoin procesador.
Una medida que la franquicia señaló beneficiosa para sí misma y sus inquilinos. La franquicia gestiona varios cientos de propiedades, principalmente en el centro de Londres.
Peggy Su, directora regional de RE/MAX Londres, enmarcó el acuerdo como uno que traería las eficiencias de la nueva tecnología de pagos a sus operaciones.
Su dijo:
“RE/MAX es la red de agencias inmobiliarias más productiva del mundo, y esto se debe, en parte, a la forma en que de manera proactiva aprovecha las tecnologías emergentes.”
La asociación viene más o menos un mes después de GoCoin diversificara sus opciones de pago de comerciante con tres nuevas monedas, incluyendo la libra esterlina.
CEO GoCoin Steve Beauregard agregó que RE/MAX Londres está sólo mirando a los pagos como “un área de enfoque”, dando a entender que puede otros beneficios potenciales de la contabilidad pública del bitcoin y la blockchain en el futuro.
La Secretaría del Commonwealth tiene programado realizar una audiencia sobre las monedas digitales del 17 al 18 de febrero para identificar cómo la tecnología naciente podría beneficiar a los consumidores en el mundo en desarrollo.
Llamado “Virtual Currency Round Table”, el evento de dos días contará con representantes de Europol, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Interpol y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Secretario general adjunto de la Secretaría del Commonwealth Josephine Ojiambo ha indicado en declaraciones que la intención de la reunión es poner en relieve los beneficios de bitcoin y otras monedas digitales, al mismo tiempo que tomar nota de los riesgos que implica.
Ojiambo dijo:
“Esta reunión ayudará a los países miembros identificar riesgos y maneras en las que monedas virtuales pueden contribuir al futuro del desarrollo social y económico.”
Al final del evento de dos días, la Secretaría del Commonwealth indicó que emitirá recomendaciones de informar a una “nueva fase” de la investigación en el área.
La principal organización intergubernamental detrás de la Mancomunidad Británica de Naciones, la asociación incluye 53 Estados de África, Asia, el Caribe, Europa y el Pacífico, incluidos mercados tan notables como Nueva Zelanda, India y Sudáfrica.
Riesgos y recompensas
Ojiambo continuó señalando que, mientras bitcoin hace riesgos de correos, el encuentro está destinado a centrarse tanto en los atributos positivos y negativos de la tecnología.
En particular, señaló que las monedas digitales pueden proporcionar certeza de pago, la mejora de los tiempos de transacción y la reducción de las comisiones por transacciones.
El consejero delegado del gigante del comercio electrónico japonés Rakuten ha reiterado la intención de su conglomerado que “probablemente” aceptara bitcoin en algún momento, en una conferencia de la empresa financiera hoy en Tokio.
Sin dar a conocer un marco de tiempo específico en el que esto puede ocurrir, el CEO de la compañía Hiroshi Mikitani dijo: “Estamos pensando en aceptar bitcoin y probablemente lo haremos.”
De acuerdo con un informe del Wall Street Journal, Rakuten ha formado un departamento para estudiar las monedas digitales y ha invertido en empresas de bitcoin con sede en Estados Unidos, incluyendo Bitnet.
La Conferencia Financiera Rakuten reunió a altas figuras del perfil de la industria de pagos internacionales, incluyendo al co-fundador de Pay-Pal Peter Thiel y James Anderson vicepresidente senior para los pagos móviles y emergentes en MasterCard.
Aunque se discutieron una serie de posibilidades relacionadas con el futuro de los pagos en el evento , un componente clave fue un panel centrado en bitcoin, con el CEO de Bitnet John McDonnell. También estuvieron presentes Yukio Noguchi, economista anteriormente con el Ministerio de Finanzas de Japón, y representantes del organismo regulador de la industria digital de la divisa nipona, la Autoridad Japonesa de activos digitales (JADA).
El CEO Xapo Wences Casares debía asistir, pero se perdió el evento debido a un “problema de vuelo”.
Bitcoin se convirtió en un tema algo notorio en el país tras la debacle Mt Gox y sus consecuencias, pero por lo demás ha sido recibido favorablemente por los políticos, evitando la reglamentación hasta el momento.
Rakuten, que a menudo se considera un rival de Amazon, tiene más de 10.000 empleados y 40 empresas de todo el mundo. En Japón opera un banco, una compañía de seguros e incluso un equipo de béisbol profesional.
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